domingo, 13 de agosto de 2017

BAILA, BAILA, BAILA


"Cuando uno vive solo durante mucho tiempo, suele quedarse mirando fijamente las cosas. De vez en cuando también hablas contigo mismo. Comes en locales concurridos. Y poco a poco te vas quedando anticuado." Murakami
Abandono, temporalmente, la lectura de esta novela por puro y duro aburrimiento, estuve a punto de empezar a mirar fijamente las cosas y......he decidido dejarlo por ahora¡


Pero aunque yo no lo he terminado, si lo ha hecho nuestra amiga Patri, y aquí va su reseña:

RESEÑADA por losrelatosdepatri para LIBROS,el 10 de Julio de 2013.
He terminado "Baila, baila, baila" de Haruki Murakami.
Lo he disfrutado mucho, echaba de menos su prosa, sus mundos y personajes extraños, me encanta este autor, periódicamente me gusta leerlo, sumergirme en el subconsciente de estos personajes solitarios, perdidos, con un gran mundo interior. En concreto "Baila, baila, baila" es una búsqueda ...de su lugar en el mundo del protagonista, que ha de dar un giro a su monótona vida para encontrar un sentido a su existencia, se verá rodeado de personajes peculiares de los que irá aprendiendo, incluso de su acompañante más joven, Yuki, una adolescente de 13 años que es muy madura para su edad, pero que a la vez, dadas las circunstancias, está muy perdida y encontrará su amarre al mundo gracias a él. En el libro también hay una clara burla a la vida lujosa, de las altas esferas, de los ricos y famosos, una vida llena de lujos absurdos y vacíos, de derroche y de corrupción, tiene su comicidad sobre todo en los tiempos en los que estamos que todo lo imaginable entra en gastos de representación y es fiscalmente deducible.
Lo dicho, lo disfruté mucho, aunque mis preferidos de Murakami siguen siendo "Kafka en la orilla" y "El pájaro que da cuerda al mundo".

Baila, Baila, Baila (fragmento)"-Tú has perdido muchas cosas, cientos de cosas valiosas. No se trata de buscar culpables. El problema es que, cada vez que has perdido algo, has abandonado cosas que se hallaban prendidas a ese algo. Era como una especie de señal. No debiste hacerlo. Abandonaste incluso cosas que te convenía conservar. Al hacerlo te has ido desgastando.

– Sí –constesté-. Entonces, ¿ qué diablos hago?

– Baila –dijo el hombre carnero-. No dejes de bailar mientras suena la música. ¿Lo entiendes? Baila. No dejes de bailar. No pienses por qué lo haces. No le des vueltas ni le busques significados. En realidad, no significa nada. Si te pones a pensar, las piernas se detienen. Y si eso sucediera, servidor no podría hacer nada para ayudarte. Tu conexión desaparecería. Para siempre. Entonces ya sólo podrías vivir en este mundo. Te verías arrastrado desde aquel mundo hasta este mundo. Así que no permitas que tus piernas se detengan. Por muy ridículo que te parezca, no dejes de bailar. Lograrás que lo que ya está endurecido empiece a distenderse. Todavía deberías estar a tiempo. Utiliza todos tus recursos. Echa el resto. No tienes nada que temer. Estás cansado, lo sé. Cansado y asustado. A todos nos sucede. A veces sentimos que todo es un gran error. Y entonces las piernas se detienen.

Alcé la mirada y observé la sombra proyectada en la pared.

– Pero no queda más remedio que bailar –prosiguió el hombre carnero-. Y hacerlo lo mejor que puedas. Deslumbrando a todos. Si lo haces así, quizá pueda ayudarte. Así que baila, baila mientras no cese la música."