lunes, 24 de julio de 2023
EL FAVOR
miércoles, 30 de diciembre de 2020
EL ÁNGEL NEGRO
Séptima entrega de la serie de novelas protagonizadas por David "Dave" Gurney, detective de homicidios retirado del Departamento de Policía de Nueva York.
Acabo el año con un thriller y, ni tan mal, un reencuentro con Dave Gurney en el que se agradece la poca presencia de su insoportable esposa; por lo demás, buen ritmo narrativo, nada es lo que parece y todo resulta ser más fácil de lo que se pensaba.
Entretenido y vacacional 😉🌞
Sinopsis (Roca ed.)
Angus Russell, un poderoso hombre millonario aparece muerto en su mansión de Harrow Hill con la garganta cortada de lado a lado. Las huellas dactilares y el ADN encontrado en la escena del crimen señalan como culpable a Billy Tate, un bicho raro del pueblo relacionado con temas de brujería y con un conocido rencor contra la víctima. Pero hay un problema. Tras caer desde un tejado, Tate fue declarado muerto el día anterior al asesinato de Russell.
Cuando la policía revisa la morgue donde está el cuerpo de Tate dentro de un ataúd sellado, descubre que, además de que el cadáver ha desaparecido, el ataúd no estaba roto por dentro, sino por la parte exterior.
Enseguida se desata un circo mediático, con titulares que proclaman: «Hombre muerto caminando», «El asesino del infierno», «Los asesinatos del zombi».
El pueblo entero entra en pánico: empiezan a correr todo tipo de teorías de conspiración, comienza una literal cacería de brujas y, para echar más leña al fuego, un apocalíptico predicador amante de las armas alienta a sus seguidores a una batalla contra Satán.
Mientras Dave Gurney se adentra en la realidad de Harrow Hill, las víctimas mortales aumentan rápidamente. Gurney descubre una red de relaciones enfermizas, resentimientos enconados y amargas luchas de poder. Cada capa de engaños que descubre le lleva a otra más. Pero finalmente Gurney descubrirá la extraña verdad en el corazón de los asesinatos, una verdad tan espeluznante como los titulares con los que se topó al inicio de la investigación.
Vuelve John Verdon, el autor del best seller mundial Sé lo que estás pensando con un nuevo caso en que el exdetective Dave Gurney arriesgará incluso su vida para poner punto final a las macabras ambiciones de un peligroso asesino como al que nunca antes se había enfrentado.
#LIBROS #reseñas2020 #novedades2020 #thriller
domingo, 3 de diciembre de 2017
CONTROLARÉ TUS SUEÑOS
Controlaré tus sueños (Wolf Lake) me pregunto siempre quien se inventa los títulos.....es una novela "plana" por decir algo y en sus más de 400 páginas no hay más misterio que el de "continuar leyendo" a pesar de saber "de pe a pá" como se va a desarrollar la historia, en fin.....he pasado el tiempo¡¡¡
Sinopsis (Ed. Roca)
Estaba tiritando a la luz de la luna, en el lugar acordado, entre las dos cicutas gigantes que se alzaban al extremo del lago congelado. En la distancia, oyó la motocicleta que se acercaba; primero en Bale Brook Road; luego en el camino serpenteante que llevaba desde la carretera hasta el lago. Al final, llevada por la ansiedad,
divisó el foco delantero que parpadeó a través del bosque y que luego cruzó el claro que separaba los pinos de las altísimas cicutas negras. Estaba desesperada por verlo y, al mismo tiempo, lo temía. Se detuvo delante de ella y apagó el motor. Se quedó con los pies separados en el suelo, para equilibrar el peso de aquella enorme motocicleta. Era la de su hermano mayor; la conducía ilegalmente. Apenas apreció unos pocos copos de nieve sobre su cabello alborotado por el viento. No estaba segura de si el chico parecía preocupado o si eran cosas suyas porque ese era el aspecto que esperaba que tuviera. No había sido
explícita cuando lo había llamado por teléfono, pero su voz mostraba ansiedad y urgencia. Estaba segura, pese a que él estaba de espaldas a la luna, de que la estaba mirando atentamente, esperando a que le explicara por qué estaban allí.
jueves, 24 de agosto de 2017
NO CONFIES EN PETER PAN
"-¿Me quieres?
-Sí, pero no formas parte de mi mundo interior."
La relación entre el protagonista y su mujer se resume en esa frase. Una frase que lleva arrastrándose 4 libros. ¡Por favor! Y aún hay gente que se queja de la señora de Brunetti....
Y sobre el libro... Bueno, si consumes palomitas no puedes quejarte de tener el colesterol por las nubes, digo yo. Por tanto, igual no puedo quejarme de que... De que haya novelas que siempre acaben bien.
Lo dicho. Palomitas. Pero que han conseguido engancharme 200 páginas seguidas y que trasnoche. ¡Qué cosas tiene la grasa!
Uno de los que más ha sufrido ha sido Jack Hardwick, que violó la normativa por ayudar a Gurney. Los superiores de Hardwick pensaron que despidiéndole arreglaban todos sus problemas. En realidad, se buscaron un enemigo acérrimo.
Ahora, Hardwick se propone demostrar la ineptitud de sus antiguos empleadores presentando pruebas que sirvan para revisar algunas condenas muy sonadas. Empieza con el caso Spalter, un rico empresario y promotor asesinado en el funeral de su madre. Su infiel esposa Kay fue condenada a cadena perpetua pero Hardwick está seguro de que a la mujer le hizo la cama un detective corrupto y quiere que Gurney le ayude a probarlo.
Muy pronto Gurney se encuentra enfrentándose a un fiscal sin escrúpulos, un detective completamente corrupto, un jefe mafioso extrañamente amable y un famoso criminal griego, Petros Panikos, Peter Pan, un hombre menudo que esconde un insaciable apetito por el asesinato. Todo por alguien que, después de todo, puede que sea realmente culpable…
La sombra de la muerteEn la zona rural de las montañas Catskill, al norte del estado de Nueva York, agosto era un mes inestable que iba y venía entre las resplandecientes glorias de julio y los grises chubascos del largo invierno que habría de seguir después.
Era un mes capaz de erosionarle a uno el sentido del tiempo y del espacio. En el caso de Dave Gurney, parecía alimentar la confusión sobre su propio lugar en la vida: una confusión que había comenzado con su retiro del Departamento de Policía de Nueva York, tres años antes, y que se había visto intensificada cuando él y Madeleine se habían mudado al campo, abandonando la ciudad natal de ambos: la ciudad donde se habían criado, donde se habían educado y donde habían desarrollado sus carreras.
En aquel momento, una tarde nubosa de la primera semana de agosto, con un ronco fragor de truenos a lo lejos, ambos estaban ascendiendo a Barrow Hill por lo que quedaba de un sendero ahora infestado de maleza que unía tres pequeñas canteras de piedra caliza,
actualmente abandonadas y cubiertas de zarzas salvajes de frambuesas. Gurney caminaba arrastrando los pies por detrás de Madeleine, que ya se dirigía a la roca baja donde solían parar a descansar, y procuraba seguir el consejo que ella siempre le daba: «Mira a tu alrededor. Estás en un sitio precioso. Relájate, absorbe toda esta belleza».
—¿Eso es una poza? —preguntó Madeleine.
Gurney parpadeó.
—¿Cómo?
—Esto —dijo ella, ladeando la cabeza hacia la profunda e inmóvil laguna que llenaba el amplio hueco dejado tiempo atrás por la extracción de la piedra caliza.
miércoles, 2 de agosto de 2017
DEJA EN PAZ AL DIABLO
No la recomiendo salvo que no tengáis nada más a mano¡
Y esta es la opinión de mi querido Ricardo Cortat:
Acabé el tercero de John Verdon "Deixa en pau el dimoni" ("Deja en paz al diablo")
Si le quitamos el rollo psiquiátrico - filosófico que acompaña a la "profiler" del FBI está entretenido.
Fallos. El asesino podría ser cualquiera. Escribes los nombres de todos los personajes en un papelito, los metes en una bolsa y sacas uno. Ese es el malo, malísimo. Lo vuelves a meter en la bolsa. Sacas otro papel. Ese también podría serlo. Y los motivos serían los mismos.
Y eso nos lleva al plural de fallo, a fallos. A que hay más de uno. Quizás no los motivos, pero sí el porqué de los asesinatos. Y es tan, tan, tan evidente y está tan, tan, tan insinuado que es casi insultante que el detective Gurney se de cuenta a escasas páginas del final y que además sea como un chispazo en su mente.
Es de esas cosas que si anda como un pato, nada como un pato y habla como un pato... tiene que ser un pato ¡y desde hace 100 folios!
Por lo demás, bien.
Deja en paz al diablo (Fragmento)
"El primer día de primavera
La puerta cristalera estaba abierta.