martes, 5 de diciembre de 2017

LA ISLA DE LOS CAZADORES DE PÁJAROS


Primera entrega de la serie de novelas ( Trilogía de Lewis) protagonizadas por Fionnlag Macleod nacido en la isla de Lewis, en las Hébridas Occidentales, en Escocia, Reino Unido, ahora, con el nombre de Finlay Macleod trabaja como policía en Edimburgo.

Esta trilogía me va a durar lo mismo que un "caramelo a la puerta de un colegio".....como me conoce Noelia Vallina.
Tiene un toque de Ian Rankin con un componente más rural, más escocés¡¡
Me gustan los personajes, me ha gustado la trama y....no me entretengo más porque ya he empezado la segunda entrega de la serie.
Gracias amiga¡¡¡

Sinopsis (Ed. Grijalbo)

UN REGRESO INDESEADO
El detective Finlay Macleod del cuerpo de policía de Glasgow es enviado a la isla de Lewis, al noroeste de Escocia, lugar donde se crió y al que esperaba no tener que volver jamás, para investigar un posible caso de asesinatos rituales.
UN ESCENARIO OPRESIVO
Macleod se reencuentra en la isla con todo aquello que creía haber olvidado: un paisaje agreste y lluvioso, un entorno religioso, opresivo y dominado por las supersticiones, unas tradiciones sangrientas de terribles consecuencias y ahora, además, un caso que le sumerge en la bruma de una isla en la que, como él bien sabe, los recuerdos se cobran vidas.
UN CASO POR ESCLARECER
Este ambiente cargado de envidias, amores frustrados y oscuros recuerdos acompañará a Fin en la investigación del caso de los macabros asesinatos en el que una de las víctimas había sido uno de sus antiguos compañeros de escuela.
La isla de los cazadores de pájaros ha sido galardonada con el Premio de los Lectores-Ancres Noires 2010, el Cezam Prix Littéraire 2011 (premio de los lectores concedido a la mejor novela de autor europeo publicada en Francia) y fue elegida por la prestigiosa revista Kirkus Reviews como una de las diez mejores novelas de intriga publicadas en Estados Unidos en 2012.

La isla de los cazadores de pájaros (fragmento)

Prólogo


No son más que unos críos. Dieciséis años. Envalentonados por el alcohol y apremiados por la cercanía del sabbat, se lanzan a la oscuridad.
Es raro, pero apenas sopla un ligero viento. Y por una vez es cálido, como el aliento en la piel, aterciopelado y seductor. Una leve neblina oculta las estrellas del cielo de agosto, pero los tres cuartos de luna visibles vierten su luz pálida y exangüe sobre la arena compacta que ha dejado la marea al descender. El mar respira suavemente sobre la orilla, fosforescentes burbujas de espuma plateada sobre dorado. La joven pareja apresura el paso por la carretera que baja del pueblo; la sangre late en sus sienes con el ritmo del oleaje.
A su izquierda, el movimiento del agua en el pequeño puerto quiebra la superficie de la luna. Oyen el crujido de los botes al tirar de las cuerdas, el suave chasquido de madera contra madera de esas barquitas que se empujan juguetonas en la oscuridad, peleándose por el espacio.
Uilleam la lleva cogida de la mano y percibe sus reticencias. Ha degustado la dulzura del alcohol en su boca, ha notado sus ganas en aquel beso; sabe que esta noche ella cederá por fin. Pero queda tan poco tiempo… El sabbat se acerca. Está al caer. Solo falta media hora: lo ha visto en una mirada de soslayo al reloj antes de que dejaran atrás las farolas de la calle.

LA ÚLTIMA NOCHE DEL RAIS


Hasta ahora mis mejores experiencias literarias con Yasmina Khadra habían venido de la mano de la novela negra, de relatos negros-negrísimos sobre su Argelia natal, la guerra, la corrupción y el crimen.
De alguna forma, esta novela también es negra, muy negra aunque no haya investigadores.....
La lectura de la narración en primera persona de la última noche en este mundo de Muamar el Gadafi trasciende todos los crímenes y toda la negrura, es un "ejercicio literario" perfecto que, si bien, en un primer momento puede "repugnar", por la "calaña" del individuo que nos cuenta su vida, acaba siendo una magnífica novela compendio de todas las miserias humanas.
Me ha gustado muchísimo, me ha "aclarado" muchas cosas.
Para completar esta opinión, os dejo un enlace a un magnífico artículo de El País cuyo título, Los tiranos son románticos, es el preludio de una gran reseña sobre la novela:
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/10/02/babelia/1443782018_662208.html

Sinopsis (Ed. Alianza Editorial)
"Durante mucho tiempo creí encarnar a una nación y que ponía de rodillas a los poderosos del mundo. Era la leyenda hecha hombre. Los ídolos y los poetas comían en mi mano. Hoy no me queda para dejar a mis herederos más que este libro que relata las últimas horas de mi fabulosa existencia. Entre el tirano visionario y el beduino indomable, ¿qué recordará la Historia?"
Noche del 19 al 20 de octubre, en una miserable escuela del distrito 2 de Sirte se esconde con un puñado de seguidores armados el hombre que lo fue todo en Libia: adulado por unos, odiado por otros, temido por todos. No entiende lo que le está pasando e ignora lo que sucederá en las próximas horas. A ratos abatido, a ratos poseído por una soberbia incontrolable, recuerda determinados episodios de su vida que tienen relación directa o indirecta con su situación actual, desde su infancia inestable y sus primeros amores a un narcisismo delirante y mesiánico que le llevó a creerse la encarnación de su pueblo y a imponerle sus designios a sangre y fuego. Y, sobre todos estos recuerdos, planea y le atormenta la lección aprendida de la vida de Van Gogh.

Yasmina Khadra esboza en primera persona los últimos momentos de la vida de Muamar Gadafi. Todo el mundo conoce sus arbitrariedades y su megalomanía, pero pocos saben cómo era el hombre que las encarnaba, el lado oculto de un ser cuya crueldad sólo tiene parangón en su no menos extrema debilidad. Ese es el objetivo de Yasmina Khadra en "La última noche del Rais", desvelar el alma sombría de un déspota iluminado, rehén de sus angustias y desmesuras, que ha visto hundirse la ficción de la que él mismo era autor y actor.
Adentrándose de forma vertiginosa en su mente, el autor teje el retrato universal de todo dictador caído y de los delirios de grandeza del ser humano, en una novela, tan apasionante e intensa como magníficamente escrita, que recuerda a las mejores obras de las letras hispanas sobre tiranos banderas y patriarcas otoñales.

La última noche del Rais (fragmento)

Sirte, distrito 2 Noche del 19 al 20 de octubre de 2011
Cuando yo era niño, mi tío materno me llevaba a veces al desierto. Para él, más que un regreso a las fuentes, esa excursión era una ablución mental.
Era demasiado joven para entender lo que intentaba inculcarme, pero me encantaba escucharlo.
Mi tío era un poeta sin gloria ni pretensiones, un beduino humilde, patético, cuyo único deseo era montar su tienda a la sombra de una roca y mantenerse atento al viento que se deslizaba sobre la arena, furtivo como una sombra.
Tenía un magnífico caballo bayo de pelaje pardo, dos espabilados lebreles árabes, un viejo fusil con el que cazaba muflones, y sabía como nadie trampear jerbos por sus virtudes medicinales y lagartos de cola espinosa, que vendía en el zoco una vez disecados y barnizados.
Al anochecer encendía una fogata y, tras una escueta cena y un vaso de té demasiado azucarado, se sumía en sus ensueños. Me extasiaba verlo comulgar con el silencio y la desnudez del pedregoso desierto.

Y TÚ NO REGRESASTE


Hay pequeñas joyas que una encuentra una tarde en la biblioteca de su barrio, que llenan de literatura unas horas y perviven en la memoria mucho tiempo.
Marceline Loridan-Ivens escribe una larga carta a su padre, una carta de 90 páginas que se transforma en el escalofriante relato de uno de los episodios más aterradores del siglo XX en Europa. Marceline volvió de Auschwitz-Birkenau y en la novela ..., se pregunta si hubiera sido mejor no volver.....
Su padre no volvió....y Marceline en 90 páginas nos transmite sus recuerdos, su angustia y setenta años de recuerdos que le gustaría no tener.
Novela corta e intensa, novela que, a pesar de todo, no es triste, novela de una vida en la que el recuerdo es un lastre y un estímulo. La vida de una mujer sin su padre.

Sinopsis (Ed. Salamandra)
Hay libros que dejan una marca indeleble y, mucho tiempo después de haberlos leído, permanecen vivos en nuestro recuerdo. Éste es uno de ellos. A los ochenta y seis años, Marceline Loridan-Ivens ha volcado en esta carta abierta a su padre un cúmulo de sentimientos profundamente arraigados desde su juventud, de los que ha sido incapaz de desprenderse durante toda una vida.
«Tú podrás regresar, porque eres joven, pero yo ya no volveré.» Esta simple frase, que Marceline oyó de boca de su padre cuando eran deportados en el mismo tren al campo de Auschwitz-Birkenau en abril de 1943, quedó grabada en su memoria para siempre y es el origen de este relato extraordinario.
La dramática lucha de una chica de quince años por sobrevivir en una situación que ha pasado a la historia como paradigma de la máxima depravación de la que es capaz el hombre queda plasmada con una voz asombrosamente desprovista de sentimentalismo y autocompasión. En su lucha imposible contra una fuerza aplastante, Marceline narra los hechos cotidianos con la frialdad y la distancia de quien, incluso después de setenta años, no puede permitirse ni siquiera el sufrimiento; de alguien que invirtió hasta la última fibra de su persona en un solo fin: salir con vida del infierno y honrar así las palabras de su padre.
Pero más allá del conmovedor homenaje de una hija a la única persona en el mundo a la que pudo amar de verdad, estas páginas exhalan un reconfortante soplo de energía y vitalidad, una demostración palpable de la insondable capacidad del ser humano para sobreponerse a los desafíos más extremos que su propia especie le presenta.

Y tú no regresaste (fragmento)

A pesar de lo que nos sucedió, yo he sido una persona alegre; tú lo sabes. Alegre a nuestra manera, para vengarme de estar triste riéndome de todos modos. A la gente le gusta eso de mí. Pero estoy cambiando. No se trata de amargura, no estoy amargada. Es como si ya no estuviera aquí. Escucho la radio, las informaciones, sé lo que pasa y con frecuencia me da miedo. Éste ya no es mi lugar. Puede que sea la aceptación de la desaparición o la falta de deseo. Me voy deteniendo.
Y entonces pienso en ti. Vuelvo a ver la nota que me hiciste llegar en aquel lugar, un pedazo de papel borroso y más bien rectangular, desgarrado por uno de los lados. Veo tu letra inclinada hacia la derecha, y cuatro o cinco frases que no recuerdo. Estoy segura de una línea, la primera: «Mi querida niña». También de la última, tu firma: «Shloïme.» Entre las dos, no sé. Busco, pero no me acuerdo. Busco, pero es como un agujero y no quiero caer en él. Así que me repliego tras otras preguntas. ¿De dónde sacaste aquel papel y aquel lápiz? ¿Qué le prometiste al hombre que trajo tu mensaje? Eso puede parecer hoy algo sin importancia, pero aquella hoja plegada en cuatro, tu letra, los pasos que llevaron al hombre de ti a mí probaban entonces que todavía existíamos. ¿Por qué no logro recordarlas? De ellas sólo me quedan Shloïme y su querida niña. Fueron deportados juntos. Tú a Auschwitz, yo a Birkenau.

SARUM. La novela de Inglaterra


Reconozco que os he tenido abandonados unos días, pero entre el trabajo y esta novela, no he tenido tiempo para nada¡¡¡
Es sabido que soy rendida admiradora de Edward Rutherfurd y su "historia novelada", no me atrevo a llamarle novela histórica porque ese nombre me trae malas vibraciones y, además, algun@s de los amig@s de LIBROS podrían crucificarme, con razón¡¡¡
Llámese como se llame, he disfrutado infinitamente de esta historia de Inglaterra desde la prehistoria hasta 1985 relatada, como es habitual en Rutherfurd, a través de la vida de varias familias que van cambiando de vida, de estatus, de pensamiento y de lugar; como la vida misma¡¡¡
Me ha encantado y sus 1200 páginas se me han quedado cortas...¡

Sinopsis (Ed. Roca)
Con Sarum, Edward Rutherfurd se adentra esta vez en los entresijos históricos de la civilización británica, civilización que cobra vida a través de los acontecimientos que tuvieron lugar en la zona de Salisbury a lo largo de casi cien siglos.
Los parajes de Salisbury serán el escenario por el que transcurran las agitadas vidas de cinco familias muy diferentes. Se trata de los Wilson y los Shockley, envueltos en una espiral de rivalidad y venganza durante más de cuatrocientos años; de los Mason, involucrados en la creación de lugares como Stonehenge o la catedral de Salisbury; de los Porteus, descendientes de un joven soldado romano en el exilio; y de la familia aristocrática de los Godfrey, que caerán en la absoluta miseria antes de lograr recuperar su fortuna.
Un minucioso retrato de la civilización británica firmado por uno de los grandes maestros de la novela histórica que nos recuerda que son los destinos individuales los que trazan el devenir de los grandes acontecimientos.

Sarum. La novela de Inglaterra (fragmento)

EL VIEJO SARUM

Viaje a Sarum
En primer lugar, antes del comienzo de Sarum, hubo un tiempo en que el mundo era un lugar más frío y sombrío.  
Sobre una zona inmensa del hemisferio septentrional —quizás una sexta parte de todo el globo terráqueo— se extendía una descomunal capa de hielo. Yacía principalmente al norte de Asia; cubría Canadá, Escandinavia y unas dos terceras partes de las futuras tierras de Gran Bretaña. De haber sido posible atravesar este gigantesco continente de hielo, el itinerario habría cubierto unos 8.000 kilómetros en cualquier sentido en que se emprendiera. El volumen del hielo era impresionante; incluso en su borde exterior medía aproximadamente 10 metros de altura.  
Hacia el sur, la parte subártica de la capa de hielo estaba circundada por una amplia franja de tundra desértica y desolada de varios centenares de kilómetros de anchura.  
Éste era el mundo frío y tenebroso que existió hace unos veinte mil años antes del nacimiento de Cristo.  
Dado que la inmensa capa de hielo contenía una notable porción del agua de la Tierra, el nivel de los mares era más bajo que el de tiempos más recientes — algunos mares ni siquiera existían—, de modo que las tierras ubicadas al sur eran más elevadas y sus riscos se alzaban sobre unos abismos desiertos que desaparecieron hace mucho bajo las aguas.

lunes, 4 de diciembre de 2017

TODO LO PERDIDO Y LO ENCONTRADO


Absténganse de esta novela tod@s l@s amig@s de LIBROS exentos de romanticismo......¡¡¡

Esta "novela del año" y ópera prima de Lucy Foley es un folletín escrito con más o menos corrección que no aporta nada al panorama literario actual, seguramente sería un bombazo en otra época pero ahora mismo, por lo menos yo, necesito algo más que una historia romántica, a través de los años, para "engancharme" a una novela.
Eso sí, es entretenida para una tarde lluviosa de invierno, todo lo entretenida y banal que puede ser una "novelita romántica" con aspiraciones.
Por tanto, a otra cosa mariposa¡¡¡

Sinopsis (Ed. Maeva)
Corren los años ochenta y a Kate, una joven fotógrafa londinense, le está costando mucho sobreponerse a la muerte de su madre, una famosa bailarina de orígenes inciertos. Cuando recibe de manos de su abuela adoptiva un misterioso retrato de una mujer que guarda un sorprendente parecido con su madre, Kate se embarca en un viaje para desenmarañar su historia familiar que la llevará desde Córcega, donde está la casa del famoso pintor Thomas Stafford, hasta el París de los años treinta. En este inolvidable periplo, con el que pretende hacer las paces con su pasado, descubrirá una gran historia de amor truncada por la guerra y un gran misterio: ¿qué relación tiene el autor del cuadro con su madre? ¿Y con la propia Kate?

Todo lo perdido y lo encontrado (fragmento)

Primera parte
La obra de un maestro
1
Hertfordshire, agosto de 1928 Los jardines ya están vibrantes de vida. El aire posee un aroma a expectativas; la gente ha venido aquí para hacer cosas imprudentes, cosas estúpidas que más adelante podrían lamentar, aunque la gracia de todo reside en no lamentarlo. Y es que el tema de la fiesta es la juventud. No todos los invitados son jóvenes, pero eso no importa. La juventud se puede fingir con facilidad mediante una actitud adecuada. Es la actitud lo que cuenta. Está ahí, en las rodillas pálidas que asoman fugazmente bajo los dobladillos, en el tintineo del champán al ser servido, en el ritmo salvaje de la batería. Y sobre todo está en el baile, rápido, demasiado rápido para distinguir cada uno de los movimientos individuales, de modo que lo único que se puede percibir es una masa borrosa, histérica, frenética, con la piel brillante por el sudor.
Tom no es muy dado al baile. O, al menos, no hasta después de tres o más copas de champán, la primera de las cuales se toma con sed. El tallo alargado de la copa y el gran cáliz con su frágil borde de cristal no fueron diseñados para tragos apresurados, de modo que derrama una buena cantidad sobre la pechera de su camisa, cuya tela se adhiere ahora translúcida a su piel.
Tom se siente como pez fuera del agua. Nunca ha asistido a un evento de ese tipo. Es uno de esos sobre los que se puede leer en las páginas de sociedad: “jóvenes adinerados y beodos realizando ultrajantes cabriolas”; la Bright Young People.* La prensa los adora y los odia. Los homenajea, los vilipendia, y sabe muy bien que no vendería tanto sin ellos. Hay hombres con cámaras acechando entre las sombras en los alrededores del recinto. Cuando llegaron, Tom se fijó en una pareja plantada entre los arbustos; aunque no malgastaron lámparas de flash con su entrada. Él está ahí «de pegote», como invitado de Roddy, un conocido de Oxford con buenos contactos. Los dos llevan ya un año en la universidad, y Tom no está muy seguro de que su amistad vaya a durar hasta los exámenes finales, pues parece que no tienen prácticamente nada en común. Pero, de cualquier modo, han ido juntos. «Eres guapo —le dijo Roddy— así que tú atraerás a las chicas y yo me lanzaré y las cazaré.»

LA ARAÑA Y LA MARIPOSA


Cuarta entrega de la serie de novelas protagonizadas por Greta Lindberg, librera, aficionada a la novela policiaca y detective amateur.

Cuarta entrega de esta serie negro-romántica o romantico-negra, tanto monta-monta tanto, protagonizada por la librera y detective aficionada Greta Lindberg y toda su familia dedicada a labores policiales en el pueblo sueco de Mora.
No pasa de entretenimiento barato, pero como dice Noelia Vallina para las tardes de manta-lluvia-sofá, es suficiente.
No recomendada para los amantes de la buena negra-nórdica, por previsible y romanticona, la traducción tampoco ayuda.
En fin, me voy con Rutherfurd que puede consolarme de cualquier lectura fallida¡¡
Que Sus Majestades de Oriente colmen todos vuestros deseos¡¡¡

Sinopsis (Ed. Vestales)
En el pueblo de Mora, los meses se han vuelto apacibles mientras el invierno llega lento y perezoso para instalar noches eternas y días de encierro. Un hombre, sin embargo, ha sido hallado muerto envuelto en nailon, colgando de una viga, en un viejo internado para varones.
Ese crimen enseguida remite a la desaparición de un niño ocurrida más de treinta años antes en el mismo internado, que nunca pudo ser resuelta. La investigación, entonces, estuvo a cargo de Karl Lindberg, actual inspector y jefe de la policía de Mora, además de padre de Greta, librera y detective aficionada, que no puede evitar investigar cada homicidio que se produce en el pueblo.
Pronto, los crímenes aumentan, aunque la astucia del asesino los disfraza de otra cosa: suicidios, muertes naturales. No hay más conexión entre ellos que el pasado común en el internado y la presencia de mariposas en cada uno de los asesinatos. El homicida trabaja con la minuciosidad y la paciencia de una araña en cuya tela van cayendo uno a uno aquellos que estuvieron relacionados con la desaparición nunca esclarecida.
Lena Svensson ha creado con Greta Lindberg una detective inusual: sagaz pero luminosa, lectora incansable de novelas de misterio, con guiños a otros autores del género; esta vez, Greta deberá lidiar, además de investigar las muertes, para delicia de los lectores que la siguen con devoción, con una media hermana, con los preparativos de la boda del padre y con un vínculo amoroso con el teniente Stevic que se afianza página a página.

La araña y la mariposa (fragmento)

PRÓLOGOMora, 9 de febrero de 1980. l teléfono despertó al agente Karl Lindberg cerca de las siete de la mañana. Se había acostado muy tarde la noche anterior y le costó discernir si lo que retumbaba en sus oídos era efectivamente el teléfono o la maldita alarma del reloj despertador que sonaba cuando se le antojaba. Se rascó la cabeza y barrió la habitación con los párpados entornados. En algún momento, mientras estaba dormido, había llegado a rodar hasta el otro lado de la cama, así que estiró el cuerpo para alcanzar el teléfono. Su torpe mano chocó con el aparato y logró sujetar el tubo antes de que cayera al suelo.
—Lindberg —dijo después de emitir un sonoro bostezo para que no le quedaran dudas a la persona que llamaba de que acababa de interrumpirle el sueño.
—Buenos días, agente. Como si lo tuviera enfrente, Karl se incorporó de inmediato y, al hacerlo, se golpeó la cabeza con el respaldo de la cama. Se mordió los labios para no soltar una palabrota.
—Buenos días, inspector. —No era usual que el inspector en jefe, Bjarne Fälemark, lo llamase a su casa un lunes tan temprano por la mañana. Si se había molestado en levantar el teléfono para comunicarse precisamente con él, que apenas llevaba un par de años en la comisaría, debía de tratarse de algo importante.
—Necesito que se presente de inmediato en el internado Brandeby: han denunciado la desaparición de uno de los niños. Grahn ya está al tanto y lo espera en el lugar —le informó.
Luego, sin despedirse siquiera, cortó. Karl se quedó mirando el teléfono durante unos segundos antes de reaccionar.
Una desaparición.

EL ÚLTIMO DÍA DE TERRANOVA


"En la gente es imprevisible la relación entre vida y lecturas. Siempre se dijo: Somos lo que leemos. Pero muchas veces, somos lo que no leemos". El último día de Terranova (Manuel Rivas)

Hay novelas que una no puede dejar de leer aunque quiera, aunque quiera dormir, comer, salir, hablar...., una no puede dejarlas; y El último día de Terranova es una de ellas, no es sólo la historia "sentimental" de... una librería de mi ciudad, es la historia de las librerías del mundo, de las ciudades del mundo y de los lectores del mundo.
Es la historia de los libros prohibidos y los libreros valientes, del fin de la dictadura en España, de la dictadura Argentina y la represión que las iguala, de los desaparecidos en vida o en muerte; es la historia de todos nosotros contada "a saltos" en la voz de Vincenzo Fontana Ponte, un "pobre cojito" que recorre A Coruña y el mundo desde Terranova.
No he podido parar de leerla y ahora me arrepiento porque me hubiese gustado que hubiera durado un poco más.

Sinopsis (Ed. Alfaguara)
La nueva novela de Manuel Rivas. La historia de una librería donde confluyen historias de amores, libros prohibidos, náufragos de la vida y la memoria oculta de nuestra historia reciente. Querrás entrar en Terranova.
Hay lugares que nunca deberían desaparecer.
«Estoy de pie frente al mar y tengo miedo a girarme y que todo desaparezca para siempre. Que cuando me vuelva, solo encuentre un inmenso vacío partido por la Línea del Horizonte, una línea fósil, sin recuerdos que se muevan en ella como ahora lo hace Garúa en bicicleta con su lote de libros en las alforjas.»
La vida de Vicenzo Fontana está a punto de entrar en Liquidación Final cuando su librería se ve asediada por la codicia implacable de los especuladores inmobiliarios. Es el año 2014 y Terranova corre peligro de desaparecer tras más de sesenta años de resistencia ante los temporales más duros de la historia. Décadas en las que, dirigida primero por sus padres -Amaro y Comba- y por su tío Eliseo, y luego por él, fue siempre refugio para disidentes, perseguidos, libros prohibidos y contrabandistas de cultura. Un territorio de la memoria con una geografía propia, un sitio donde el exilio nunca ocurrió.
Aunque Terranova fue su hogar, Vicenzo, que arrastra en la vejez las secuelas de una enfermedad infantil, se rebela en su juventud contra los libros. Alejado del ambiente familiar, conoce en Madrid a Garúa, una enigmática chica argentina con la que regresa a Terranova a finales de 1975. En entonces cuando aprende de los libros todo lo importante, aquello que su familia siempre supo: cómo fingen, cómo ayudan, cómo enseñan a amar, cómo acompañan y cómo salvan.
El último día de Terranova es el relato de una lucha silenciosa contra la barbarie. Con la sensibilidad y el dominio del lenguaje que caracterizan su narrativa, Manuel Rivas construye una emocionante historia protagonizada por seres al tiempo valerosos y vulnerables, cuya vida es la suma de todo lo que cuentan, lo que imaginan y lo que jamás llegan a decir.

El último día de Terranova (fragmento)

Liquidación Final

Galicia, otoño de 2014

Están ahí los dos, al pie del Faro, en las rocas fronterizas. Ella y él. Los furtivos.
Estoy de pie frente al mar y tengo miedo a girarme, a darles la espalda, y que todo desaparezca para siempre. También ellos. Que cuando me vuelva, solo encuentre un inmenso vacío partido por la Línea del Horizonte, una línea fósil, sin recuerdos que se muevan en ella como ahora lo hace Garúa en bicicleta con su lote de libros en las alforjas. Que de pronto se encienda de día la linterna del Faro y un destello de luz negra, humeante, recorra la ciudad y enfoque acusador la fachada de Terranova y el letrero del escaparate en el que escribí: Liquidación final de existencias por cierre inminente.
No, no debería haber escrito ese aviso.
Imagino las miradas examinando las últimas existencias, sopesando el valor, el estado de salud, el color, la musculatura, la resistencia del lomo, y las existencias atónitas, empezando a no sentir el suelo, en un estado de desaparición.