lunes, 2 de octubre de 2017

LA TÍA MAME


RESEÑADO por Rosi Torres Marino para LIBROS,  el 2 de Junio de 2014.


Me olvidé de comentaros!! Me he dado cuenta hoy!!! Leí "La tía Mame" de Patrick Dennis.
Tiene todo eso que buscamos en la lectura fresca. Es entretenido, divertido, tiene unos personajes redonditos, según vas leyendo lo transformas en imágenes perfectamente detalladas y llenas de color , de vida. Me ha gustado mucho.
Hay peliculita de 1958 que no me pienso perder.

Y esta es mi opinión acerca de esta novela, cuya recomendación agradezco mucho a mi amiga Rosi:

Después de la intensidad emocional y literaria de Patria necesitaba una lectura ligera y la he encontrado en esta "novelita", reeditada por Acantilado y ampliamente recomendada por amig@s de LIBROS.
He disfrutado mucho de las aventuras de Patrick y su tía Mame en los burbujeantes salones neoyorkinos de los años 20, su tránsito por los terribles años 30, la "revolución bélica" de los 40 y la "pretendida estabilidad" de los 50.....
La Tía Mame es una sobredosis de optimismo, locura y humor, pero tiene también un "punto" de amor, ese amor incondicional que hace que un niño huérfano no se sienta solo y abandonado, nunca más.
Muy recomendable!!!

Sinopsis (Ed. Acantilado)
Un niño de diez años queda huérfano en la poco edificante América de mil novecientos veinte y es puesto bajo la potestad de una dama excéntrica, obsesionada por estar à la page, vital, caprichosa, seductora y adorable. Junto a ella, pasará los siguientes treinta años en una espiral incesante de fiestas, amores, aventuras y diversos golpes de fortuna. El lector, atónito, suspendido entre la fascinación de advertir muchos de los risibles tics de su propia época y la carcajada explosiva de quien se ve arrastrado hacia un vertiginoso torbellino, vivirá lo cómico en todos sus registros, «desde el dickensiano hasta el pastel lanzado a la cara» (en ajustadas palabras de Pietro Citati). Y todo ello por obra y gracia de una de las tías más inolvidables que haya concebido nunca un escritor moderno, cuyo perfume sentimos flotar en el aire, con las lágrimas presentes aún en nuestros ojos, mucho después de haber cerrado el libro.

La tía Mame (fragmento)

I. LA TÍA MAME Y EL HUERFANITO

Lleva todo el día lloviendo. No es que me moleste la lluvia, pero hoy había prometido poner las mosquiteras y llevar a mi hijo a la playa. También me había propuesto usar unas plantillas para decorar con diseños mareantes las paredes de la parte del sótano que el agente inmobiliario llamó sala de recreo y empezar a acabar lo que el agente inmobiliario denominó desván inacabado, ideal para habitación de invitados, sala de juegos, estudio o leonera.
De un modo u otro me desvié de mis propósitos justo después del desayuno.
Todo empezó por culpa de un viejo ejemplar del Reader's Digest. Es una revista que apenas leo. No necesito hacerlo, porque oigo comentar sus artículos cada mañana en el tren de las 7:51 y cada tarde en el de las 18:03. Todo el mundo en Verdant Greens —un barrio de doscientas casas de cuatro estilos diferentes— tiene una fe ciega en el Digest. De hecho, nadie habla de otra cosa.
Pero hete aquí que la revista ejerce también sobre mí la misma fascinación que una serpiente sobre un pajarillo. Casi contra mi voluntad, leo sobre los peligros de nuestras escuelas públicas; lo entretenido que es el parto natural; cómo una comunidad en Oregón acabó con una red de traficantes de drogas; y acerca de alguien a quien un escritor famoso —he olvidado cuál— considera el personaje más inolvidable que ha conocido.
Eso hizo que interrumpiera la lectura.
¿Personaje inolvidable? Vamos, hombre, ¡ese escritor no debe de haber conocido a nadie en toda su vida! No sabría lo que significa la palabra «personaje» a menos que hubiese conocido a mi tía Mame. Nadie lo sabría. Sin embargo, había ciertos paralelismos entre su personaje inolvidable y el mío. El suyo era una encantadora solterona de Nueva Inglaterra que vivía en una encantadora casita blanca de madera y una mañana abrió su encantadora puertecita verde pensando que iba a encontrar el Hartford Courant. En lugar de eso encontró una encantadora cestita de mimbre con un encantador bebé en su interior. El resto del artículo contaba cómo el personaje inolvidable acogía al bebé y lo criaba como si fuera suyo.
Entonces dejé el Digest y empecé a pensar en la encantadora señora que me crio a mí.

TERAPIA



RESEÑADO por Gissela Olaondo para LIBROS,  el 31 de Mayo de 2014.


Una novela especial, que merece la pena leer.

Sinopsis (Ed. Anagrama)“Lawrence Passmore, Tubby para los amigos, debería sentirse satisfecho de la vida. Ha llegado a la mediana edad felizmente casado con una mujer guapa e inteligente a la que ama, es el guionista de una sitcom televisiva que se ha mantenido durante años en pantalla y le ha hecho moderadamente rico y famoso, vive en un idílico pueblo próximo a Londres, lejos del mundanal ruido, y mantiene un pisito en la ciudad donde pasa agradables interludios con una amante platónica, para no olvidar del todo el mundanal ruido. Al parecer, su vida sigue el curso armónico y feliz de alguien que está en paz consigo mismo y con los demás…
Pero, como es bien sabido, nada es enteramente lo que aparenta ser, y hasta en los plácidos paraísos de la clase media bien pensante, bien educada, y con los pies bien puestos sobre la tierra, a poco que se baje un poco la guardia, la sinuosa serpiente de la angustia que todo pequeño burgués lleva dentro de sí muestra su sonrisa –o su mueca.”

Terapia (fragmento)

Primera Parte
De acuerdo, ahí va.
Mañana del lunes 15 de Febrero de 1993. Un tibio día de febrero ha sacado a las ardillas de su hibernación. Los árboles sin hojas del jardín son para ellas un estupendo terreno de juegos, lleno de aventuras. He estado observando a dos mientras retozaban en los castaños delante de la ventana de mi estudio: han empezado subiendo en espiral por el tronco, esquivándose y fingiendo que se atacaban entre el follaje y luego han echado a correr por una rama y han saltado al árbol de al lado,  por el tronco por el que se han tirado de cabeza vertiginosamente, pero a medio camino se han detenido en seco aferrándose a la arrugada corteza con sus garras igual que si tuvieran velero en ellas; después de bajar tranquilamente han correteado por la hierba persiguiéndose y regateándose hasta que han llegado a un álamo del Canadá, por el que han subido veloces como cohetes hasta llegar a la copa, donde se han quedado balanceándose en las elásticas ramas, mientras se hacían guiños mutuamente con aire satisfecho.



UNA MUERTE SENCILLA



Primera entrega de la serie de novelas protagonizadas por el Subintendente Roy Grace del Departamento de Investigación Criminal de Brighton y Hove, Sussex, Inglaterra. Se trata de un hombre en la treintena cuya mujer desapareció hace 7 años sin dejar rastro. Tiene memoria fotográfica y se ha formado en psicología criminal en Quantico.

RESEÑADO por Ricardo Cortat para LIBROS,  el 30 de Mayo de 2014.
Cogí un libro en la biblioteca pensado que me llevaba palomitas rancias. Consciente de mi inconsciencia.
Cogí un libro de Peter James con el pensamiento que me llevaba un Peter Harris. Terrible cruce de libros y de cables. Acentuado con la leyenda de la portada: Un Rebus del sur....
"Ya le gustaría a este tipo conseguir que su "lo que sea" se parezca a John Rebus." Ese fue mi pensamiento en crudo.
Pues así, a bote pronto no puedo comparar porque no he leído tanto a Rankin como para eso pero el subintendente Roy Grace se ha ganado el derecho a repetir.
El error por mi parte, el enésimo, fue empezar por el último de la serie. Estoy en proceso de enmienda. He pedido a la biblioteca el primero. Y el primero de Rebus.
Y cuando lleguen, a comparar.


Siguiendo la recomendación de Cortat, comienzo esta serie por el principio:
Tras la magia de Auster, toca algo más sencillo y comienzo una nueva serie detectivesca protagonizada por el comisario Roy Grace un hombre solitario que investiga, concienzudamente con ayudas sobrenaturales, crímenes de todo tipo en la ciudad costera de Brighton.
Está primera novela de la serie me ha resultado muy entretenida aunque los personajes están todavía poco definidos y se puede, y debe, esperar mucho más de ellos.
Seguiré muy de cerca a a Roy Grace y os seguiré informando.

Sinopsis (Ed. Roca)
Primera novela de la serie de misterio del detective Roy Grace, un hombre atormentado por el recuerdo de su mujer muerta.
Grace recibe una llamada de auxilio de Ashley Harper, una joven que, tres días antes de su boda, no sabe dónde está su prometido. Para colmo, algunos amigos de éste han aparecido muertos.
Algo extraño ha sucedido durante la despedida de soltero, pero la única persona que sabe algo no tiene intención de hablar… al menos de momento.
Quizá encuentre alguna razón para explicar lo que sabe, un motivo que nadie imagina; ya se sabe que la desgracia para uno es la fortuna para otro.
Peter James nació en 1948. Además de escritor, es productor de cine. Sus novelas, que reflejan su interés por la medicina, la ciencia y lo paranormal, han sido traducidas a 26 idiomas. Actualmente vive en Sussex.

Una muerte sencilla (fragmento)

Capítulo 1De momento, aparte de un par de contratiempos inesperados, el plan A marchaba sobre ruedas. Lo cual era una suerte, porque, en realidad, no tenían un plan B. A
l ser las ocho y media de una tarde de finales de mayo, habían confiado en tener algo de luz. Ayer a esta hora, cuando cuatro de ellos realizaron el mismo viaje, llevando consigo un ataúd vacío y cuatro palas, había mucha; pero ahora, mientras la furgoneta Ford Transit verde circulaba a toda velocidad por una carretera rural de Sussex, la lluvia que empañaba la tarde caía de un cielo que tenía el color de un negativo velado.
—¿Falta mucho? —dijo Josh desde atrás, imitando a un niño pequeño.
—El gran Um Ga dice: «Dondequiera que vaya allí estoy» — respondió Robbo, el conductor, que estaba un poquito menos borracho que el resto.
Con tres pubs ya a sus espaldas, y cuatro más en el itinerario, se limitaba a beber claras. Al menos ésa había sido su intención; pero había logrado engullir un par de pintas de cerveza amarga Harveys, con la finalidad de despejar la cabeza para la tarea de conducir, según había dicho.
—¡Ahí estamos! —dijo Josh.
—Siempre hemos estado.
Una señal de advertencia de zona de paso de ciervos surgió fugazmente de la oscuridad y desapareció mientras los faros iluminaban el asfalto brillante que se adentraba en la distancia boscosa. Luego, pasaron por delante de una pequeña cabaña blanca.
Michael, tumbado sobre una alfombrilla de cuadros en el suelo de la parte trasera de la furgoneta, con la cabeza entre los brazos de una llave de cruceta a modo de almohada, notaba una sensación muy agradable de atolondramiento.

LA PROMOCIÓN DEL 49


RESEÑADO por Ricardo Cortat para LIBROS,  el 27 de Mayo de 2014.
De los porrecientos libros que leo cada año apenas un puñado son míos. Y de esos, los menos son comprados. Vamos, que vivo del préstamo, del gorreo o del regalo. Básicamente porque leo más que lo que podría guardar en casa y porque si el libro es malo, que sea de la biblioteca lo hace más llevadero.
El último que compré, allí por febrero, fue una recomendación de la librera. Yo iba a por uno del que he olvidado el título y acabé con 'La promoción del 49' de Don Carpenter. Me dio a elegir entre 3 de la misma editorial, Gallo Nero, y me quedé con ese.
No son cuentos pero tampoco es una novela al uso. Un libro melancólico, lleno de imágenes en blanco y negro, 24 capítulos que abarcan desde Navidad hasta el invierno del año siguiente.
La historia de esa promoción estudiantil: sus sueños, sus amoríos, su pandilla, sus estudios, su futuro...,  un retrato de la Portland posterior a la 2ª GM.
'La promoción del 49' acaba el instituto con nota. Con buena nota.
Por una vez, acerté con la compra.

Sinopsis (Ed. Gallo Nero)
Don Carpenter nos ofrece un retrato de grupo de una treintena de compañeros de instituto durante el año crucial de sus vidas. Es el año de la pérdida de la inocencia y de las aspiraciones frustradas en Portland, una ciudad que se desmorona. Un álbum amarillento que se compone de veinticuatro instantáneas, retratos melancólicos de una generación marcada por la guerra e inmortalizada en ese momento de la juventud en el que todo parece posible, ese momento en el que se mezclan ingenuidad, pasión y frustración.

La promoción del 49 (fragmento)

«En cuanto la casa quedó vacía, se quitó el traje negro y la camisa blanca, se puso unos Levi`s y una sudadera y bajó a la sala de estar. Le gustaba su casa cuando estaba desierta, pero no esa noche; desprendía una opresiva sensación de soledad. Se dejó caer en una silla. Y entonces empezó a llover, al principio solo un poco y luego cada vez más fuerte. Se levantó, fue hasta la ventana y miró a la calle que brillaba bajo las farolas; los goterones blanquecinos se iluminaban al pasar junto al haz de luz, miles, millones de gotas de lluvia que bañaban el oeste de Oregón, empapaban trajes vistosos y vestidos de gala y chafaban las permanentes y los tupés; la lluvia de Portland que todo mojaba y todo estropeaba.»

EL AIRE QUE RESPIRAS


RESEÑADO por Noelia Vallina para LIBROS,  el 27 de Mayo de 2014.
Cada vez que elijo un libro de Care Santos me sorprende su forma de contar la historia, desde distintos ángulos (algo de historia, un diario, cartas...) y en este caso no falla.
"El aire que respiras" se centra en unos libros que desaparecen durante los años de Napoleón en España.
Interesante.

Sinopsis (Ed. Planeta)
Virginia acaba de heredar el negocio familiar: la librería Palinuro. Entre el montón de ejemplares, polvo y papeles que su padre acumuló, pronto aparece la historia de Carlota Guillot y la búsqueda de un libro, escurridizo y caprichoso, que formó parte de una de las bibliotecas particulares más sibaritas de la Barcelona napoleónica. Una historia prolongada a lo largo de las décadas más convulsas del siglo XIX en que la ciudad asistió, incrédula, a su mayor transformación: el derribo de las murallas y la urbanización de su paseo más emblemático, La Rambla.
El aire que respiras es un canto de amor a los libros, pero también a la ciudad de Barcelona. Después de leer esta gran historia coral, la ciudad no volverá a ser la misma.
«Tiemblo a tu voz y tiemblo si me miras y quisiera exhalar mi último aliento abrasada en el aire que respiras.»


El aire que respiras (fragmento)

Una fina llovizna empieza a jaspear la polvorienta berlina en la que viajan, camino de Barcelona, dos fugitivos franceses. Estamos en los boscosos alrededores de la villa de Hostalrich y en el invierno del año 1793. Las nubes avanzan negras por el horizonte. El viento azota el mundo sin misericordia. Los viajeros, que llevan ya mucho camino bajo sus magras posaderas, no tienen ganas de hablar.
Son dos: en el pescante, arreando a las mulas, va un hombre más bien gordo y nada viejo, que viste como un aldeano y que pasa por serlo gracias a ciertos detalles, como su quijada protuberante, sus manos grandes y velludas o el olor a ajo que suele desprender su aliento. Sólo quien le vea quitarse el sombrero de ala se dará cuenta de que va tonsurado. Si le oyéramos hablar, ya sería otra cosa, porque sus gustos y sus maneras sí son los de un religioso. Salió de París en calidad de frailecillo agradecido a quien acababan de salvar el pellejo y por el camino se ha convertido en amigo y servidor para toda la vida del hombre al que acompaña. Responde por Serafín Girabancas.
Dentro del coche va el otro, el señor, inquieto pero dormitando. Tiene treinta y dos años, nació y creció en Versalles, hombre muy viajado y muy leído, y por ello escéptico de casi todo, de profesión nada en absoluto, puesto que ostentaba el honor de ser bibliotecario real de su majestad LuisXVI y ahora el rey es un plebeyo y la biblioteca, una piltrafa. Los que desde hace poco mandan en su país le consideran un traidor, pero a él le da lo mismo, pues su opinión de ellos es mucho peor. Lo único que persigue es silencio para leer y anonimato para no tener que opinar. Opinar le parece agotador. Su nombre es Victor Philibert Guillot y es, como resulta evidente, un ser poco común.

AJUAR FUNERARIO


RESEÑADO por Ricardo Cortat para LIBROS,  el 26 de Mayo de 2014.
No me gustan los libros de cuentos o de relatos breves porque cuando aceleras... ¡chas! se acaban de golpe. Entonces, empezar el siguiente me cuesta horrores. Y, aunque me gustan los cuentos, los libros se me hacen pesados. Aún así, no puedo evitar, de cuando en cuando, caer en la tentación.
Y esta tentación venía recomendada, espero no equivocarme..., por Gloria. Y opté por no resistirme.
La primera historia ya golpea, la segunda impacta y la tercera es para cerrar el libro... respirar hondo y seguir otro día. Y así repetidamente. Hasta que una noche superé mis miedos y mis ansiedades y dejé de sufrir y empecé a disfrutar.
'Ajuar funerario' de Fernando Iwasaki son microcuentos de miedo. Aunque como dice el autor en el epílogo [¿]'... podrían ser píldoras contra el miedo. [?] No. En realidad son supositorios de terror.
Dejaos medicar.

Sinopsis (Ed. Páginas de Espuma)
Ajuar funerario es un homenaje a la literatura de terror y a la micronarrativa, porque Fernando Iwasaki ha logrado concentrar en diez o doce líneas todo el escalofrío, la náusea y el desasosiego del género. ¿Es posible que los fantasmas, las pesadillas, los ritos y las supersticiones nos puedan seguir asustando en pleno siglo XXI? Si tiene hijos, insomnios o hipotecas, mejor no lea Ajuar funerario.

Ajuar funerario (dos primeros cuentos)

DÍA DE DIFUNTOS
Cuando llegué al tanatorio, encontré a mi madre enlutada en las escaleras.
—Pero mamá, tú estás muerta.
—Tú también, mi niño.
Y nos abrazamos desconsolados.

LA HABITACIÓN MALDITA
Llegué sin reserva porque para eso soy cliente habitual, pero no quisieron darme la única habitación que les quedaba. A regañadientes me entregaron la llave y se ofrecieron a buscarme una suite en otro hotel de la cadena, mas yo estaba muy cansado y subí sin hacerles caso.
La decoración no era la misma de las otras habitaciones: las paredes estaban llenas de crucifijos y los espejos apenas reflejaban mis movimientos. Recién cuando me eché en la cama reparé en la pintura del techo: un Cristo viejo y enfermo que me miraba sobrecogido. Me dormí con la inexplicable sensación de sentirme amortajado.
Un clavo de frío me despertó, y junto a la cama una mujer de niebla me dijo con infinita tristeza: «¿Por qué has sido tan imprudente? Ahora te quedas tú». Desde entonces sigo esperando que venga otro, para despertarlo con mis dedos de hielo y poder dormir de una vez.



domingo, 1 de octubre de 2017

LAS BRUJAS DE SALEM


RESEÑADO por Marie-Loup Raffestin para LIBROS,  el 24 de Mayo de 2014.

Lei “The Crucible” (Las Brujas de Salem) de Arthur Miller.
Es una obra de teatro publicada en 1953 que se inspira de eventos y personas reales : los juicios de brujas de Salem en 1692 y sus victimas. Vemos como la histeria colectiva, la paranoia y las sospechas se apoderan del pueblo, tras las acusaciones de un grupo de niñas, y como algunas... personas intentan resistir esta locura y denunciar la poca legalidad de los arrestos y de los interrogatorios.
Es un libro que puede tener doble lectura ya que Miller lo escribió para denunciar el Macarthismo.
Se ataca a lo que puede pasar cuando una parte de la sociedad está considerada diabólica, a menudo por tener opiniones diferentes, y que el poder está entre manos de unos pocos.
Es una lectura muy interesante y poderosa, la recomiendo.

Sinopsis (Ed. Penguin)
La obra tiene lugar en el año 1692 en la ciudad de Salem, Massachusetts, Estados Unidos.
Un grupo de jovencitas siembra el escándalo en esa comunidad rural, pacífica pero sofocante debido a las estrictas normas religiosas que rigen la vida cotidiana.
Dos niñas enferman después de ser vistas bailando desnudas en el bosque de noche, y al estar en un ambiente muy religioso y puritano, se sospecha que puedan estar embrujadas por alguien del pueblo.
Para comprobar si esto es así, traen de otra ciudad a un especialista en identificar brujas, y comienza una investigación. Al principio las personas más cuerdas del pueblo, creen que no pasará nada y que las acusaciones son totalmente descabelladas. Pero poco a poco el ambiente comenzará a cambiar y los vecinos comienzan a acusarse los unos a los otros. El pueblo cae presa de una histeria colectiva y lo que al principio les parecían tonterías termina en la ejecución de personas y animales.

Las Brujas de Salem (fragmento)

La sacristía de la capilla de Salem, que ahora sirve de antesala de la Corte General. Al levantarse el telón, la habitación está vacía. Solamente entra el sol por las dos altas ventanas del foro. La pieza es solemne, hasta imponente. Pesadas vigas sobresalen y tablones de diversa anchura constituyen las paredes. Hay dos puertas a la derecha, que llevan a la capilla misma, en donde se reúne el tribunal. A la izquierda, otra puerta lleva al exterior.
Hay un banco simple a la izquierda, y otro a la derecha. En el centro, una mesa más bien larga, para las reuniones, con banquillos y un sillón de considerables dimensiones arrimados a ella.
A través de la pared divisoria, a la derecha, oímos la voz de un Fiscal Acusador, el Juez Hathorne, preguntando algo; luego, una voz de mujer, la de Martha Corey, replicando.)
Voz de Hathorne: Y bien, Martha Corey, hay abundantes pruebas en nuestro poder que demuestran que os habéis entregado a la adivinación de la suerte. ¿Lo negáis?Voz de Martha: Soy inocente. Ni siquiera sé lo que es una bruja.Voz de Hathorne: ¿Cómo sabéis, entonces, que no lo sois?Voz de Martha: Si lo fuera lo sabría.Voz de Hathorne: ¿Por qué dañáis a estas niñas?Voz de Martha: ¡No los daño! ¡Es despreciable!Voz de Giles Corey (rugiendo): ¡Tengo nuevas pruebas para el tribunal!
(Las voces del pueblo se elevan, excitadas.)
Voz de Danforth: ¡Ocupad vuestros sitios!Voz de Giles: ¡Thomas Putnam roba tierras!Voz de Danforth: ¡Alguacil, llevaos a ese hombre!Voz de Giles: ¡Estáis oyendo mentiras, no más que mentiras!
(Un rugido se eleva del público.)
Voz de Hathorne: ¡Arrestadlo, Excelencia!Voz de Giles: ¡Tengo pruebas! ¿Por qué no queréis escuchar mis pruebas?
(Se abre la puerta y Giles es prácticamente transportado dentro de la sacristía por Herrick.)
Giles: ¡Quita tus manos, maldito seas! ¡Déjame!Herrick: ¡Giles, Giles!Giles: ¡Fuera de mi camino, Herrick! Traigo pruebas...Herrick: ¡Tú no puedes entrar ahí, Giles, es un tribunal!
(Entra Hale por la derecha.)
Hale: Por favor, calmaos un momento.Giles: Vos, señor Hale, entrad y pedid que yo hable.Hale: Un momento, señor, un momento.Giles: ¡Ahorcarán a mi mujer!
(Entra el Juez Hathorne de Salem. De unos sesenta y tantos años, es desagradable, insensible a los remordimientos.)
Hathorne: ¿Cómo os atrevéis a entrar rugiendo en esta Corte! ¿Os habéis vuelto loco, Corey?Giles: No sois ningún juez de Boston todavía, Hathorne. ¡No me llaméis loco!
(Entra el Comisionado del Gobernador, Danforth, y, tras él, Ezequiel Cheever y Parris. Al entrar, se hace el silencio. Danforth es un hombre serio, de unos 65 años, con cierto humor y sofisticación que, sin embargo, no interfieren con su precisa lealtad a su posición y a su causa. Se aproxima a Giles, que aguarda su ira.)
Danforth (mirando directamente a Giles): ¿Quién es este hombre?Parris: Giles Corey, señor, el litigante más...Giles (a Parris): ¡Es a mí a quien pregunta, y soy lo bastante viejo como para contestar yo mismo! (A Danforth, quien lo impresiona y a quien sonríe a pesar de su violencia): Mi nombre es Corey, señor, Giles Corey. Tengo 200 hectáreas y además tengo madera. La que estáis condenando ahora es mi mujer. (Indica la sala de la Corte.)Danforth: ¿Y cómo creéis que un alboroto tan despreciable puede ayudarla? Retiraos. Sólo vuestra edad os salva de la cárcel.Giles (comienza a alegar): Se dicen mentiras de mi mujer, señor, yo...Danforth: ¿Es que pretendéis decidir vos qué es lo que esta Corte creerá y qué es lo que desechará?