jueves, 7 de diciembre de 2017

EL AROMA DEL CRIMEN


Primera entrega de la serie de novelas protagonizadas por Vicente Parra,  oficial instructor de la Ertzaintza en la comisaría del Antiguo, un barrio de San Sebastián.

Tengo que decir que, a priori, el nombre de este oficial de la Ertzaintza me trae unas reminiscencias tan folklórico-cinéfilas que.....uggg; aun así caí en la tentación de la portada y la biblioteca.
Dos cosas tengo claras:
1ª- que el escritor es cocinero
2ª- que es hombre
Sin la primera no se explicaría la prolija descripción de platos y platos y platos, algunos de los cuales no se comprenden salvo si has trabajado en la "nouvelle cuisine" o te has "chapado de pe a pá" todos los libros que han caído en tus manos.
La segunda es evidente por el nombre, diréis vosotros, no tan evidente digo yo porque puede ser pseudónimo, peeeero....., en cuanto he leído que una de las protagonistas de la novela se pone en los labios manteca de cacao...., jejeje ¡¡¡¡en el año 2014!!!! he comprendido que sólo un hombre puede escribir esto y quedarse tan pancho¡
En cuanto al resto....dos tramas paralelas bastante previsibles, un final semi-abierto que conduce a más aventuras de Vicente Parra y......, poco más
Porque si el interés quiere centrarse en la vida de los protagonistas (moda que triunfa en el norte y en el sur), lo mínimo es que esta tenga un mínimo de interés y no digo más, porque dada mi afición, seguramente le daré una segunda oportunidad al ínclito Vicente Parra y a su autor, que de cocina sabe muchísimo y del resto...., bastante menos.

Sinopsis (Ed. Destino)
Una oscura pasión en las cocinas. Descubre al chef Xabier Gutiérrez: el ingrediente secreto del gastrogastronómico.
Vicente Parra, oficial instructor de la Ertzaintza, con sede en el barrio del Antiguo de San Sebastián, le son asignados dos casos aparentemente muy diferentes. La diseñadora de moda Elena Castaño ha sido salvajemente apuñalada en su mansión y aunque los indicios apuntan a un robo, pronto queda claro que se trata de un crimen personal disfrazado de asalto. El otro caso es la muerte por insuficiencia renal y hepática de un joven llamado Cristian José, bedel en la universidad. La madre del joven sospecha que la muerte no fue natural pues ha encontrado importantes cantidades de dinero en efectivo en su casa y además llevaba últimamente un tren de vida que no se correspondía con su sueldo. Vicente pronto descubre que los sospechosos están todos relacionados con el mundo de la gastronomía, y más cuando la autopsia del cadáver de Cristian no ofrece dudas sobre las causas de su muerte.

El aroma del crimen (fragmento)

0Isla de Delos. Mar Egeo. Mediterráneo Oriental. 
Junio de 1996. Solsticio de verano. 22 horas

La noche se dormía. El mar estaba en calma. Una barca atravesó un horizonte cada vez más oscuro en el que las únicas luces visibles eran las de las casas de la cercana isla de Mikonos. La estela que dejaban los dos motores agitaba la tranquila superficie.
Cuando llegó a la altura de la boca, Alicia Montesinos reaccionó e intentó chillar, pero una nueva bocanada de agua inundó su garganta. Intentó quitarse la chaqueta. Sin embargo, una dulce sensación caliente la distrajo.
Era su propia sangre.
No sintió miedo, el golpe la había dejado tan aturdida que dudaba de su propia situación. Intentó nadar, pero el corte en el hombro, producido por las hélices de la motora, era tan profundo que no podía moverlo. Sintió que perdía sensibilidad en las manos. Apenas podía chapotear en círculos con uno de sus brazos.
La popa de la motora era un lejano punto blanco. Su cuerpo se hundió en la noche sin testigos, desapareciendo con la misma sencillez con que había vivido. Ajena a los avatares del mundo.
La luna empezó a asomar, intentando con su luz solidarizarse con ella y lanzar algo de claridad a la escena. Pero llegó tarde.
Cuarenta y ocho horas después encontraron el cadáver.

SIN ECO


Sexta entrega de la serie de novelas protagonizadas por Hanne Wilhelmsen, subinspectora de homicidios en la jefatura de policía de Oslo.

En este "retroceso constante" al que nos somete la editorial que publica las obras de Anne Holt en España, acabo de leer una de las mejores de la serie protagonizada por la comisaria Hanne Wilhelmsen.
Se que la escritora-ex-ministra noruega no goza de gran popularidad por estos pagos, pero yo tengo una simpatía irrefrenable por la comisaria Wilhelmsen, a pesar, de los altibajos a los que la somete... su "voluble creadora".
En esta entrega nº 6 la inspectora vuelve de un retiro espiritual y lo que la espera en Oslo pondrá a prueba sus nervios y su inteligencia.
Estoy contenta porque ya sólo me queda una "no publicada" para completar la serie y "tapar algunas lagunas" en la historia.
Recomendable para estas invernales tardes sin fin¡¡¡

Sinopsis (Reservoir Books)
«Anne Holt es una maestra del género.»
El País
A su regreso a Oslo tras pasar un tiempo de retiro en el monasterio de Verona, Hanne Wilhelmsen se encuentra con que sus viejos amigos la rechazan y los jefes del cuerpo policial la relegan a realizar tareas administrativas. Pero un crimen difícil de resolver la llevará de nuevo al trabajo a pie de calle.
El cadáver del famoso chef Brede Ziegler, un tipo que parecía amigo de todo el mundo, pero que en realidad contaba con muchos enemigos, aparece apuñalado en el patio trasero de los cuarteles centrales de la policía. El homicidio se convierte en un caso tremendamente difícil, y la inspectora Wilhelmsen asume la investigación. Sus pesquisas la llevarán hasta Harrymarry, una prostituta de mediana edad, perdida y sin hogar, que se convertirá en un testigo clave del caso.
La sexta entrega de la serie protagonizada por Hanne Wilhelmsen, la detective más famosa de Noruega, relata su primer caso tras de volver de su retiro en el monasterio de Verona donde se refugió a raíz de la muerte de su compañera sentimental Cecilia.

Sin eco (fragmento)

1

Harrymarry apenas era capaz de recordar su verdadero nombre. Había venido al mundo en la plataforma de un camión en enero de 1945. Su madre era una huérfana de dieciséis años. Nueve meses atrás se había vendido a un soldado alemán por dos cajetillas de tabaco y una tableta de chocolate. Iba camino de Tromsø. Finnmark estaba en llamas. El bebé se había abierto camino a veintidós grados bajo cero y, tras ser envuelto en una manta de lana apolillada, había quedado al cuidado de un matrimonio de Kirkenes. Caminaban por la carretera con un niño de cinco años de la mano, y antes de que tuvieran tiempo de darse cuenta de lo que ocurría el camión en que viajaba la adolescente había desaparecido. La niña de dos horas no había recibido de su madre nada más que el nombre, Marry. Con dos erres. Ella siempre tuvo cuidado de que así fuera.
Contra todo pronóstico, la familia de Kirkenes fue capaz de mantener vivo al bebé. Se la quedaron año y medio. Antes de que Marry cumpliera los diez había dejado atrás otras cuatro familias de acogida. Marry era espabilada, sorprendentemente poco agraciada y además tenía una pierna lesionada a causa del parto. Cojeaba. Cada vez que ponía el pie derecho en el suelo se volvía, como si tuviera miedo de que estuvieran siguiéndola. Sus dificultades para moverse contrastaban con la velocidad a la que se largaba. Después de dos años batallando en un orfelinato de Fredrikstad Marry se fue a Oslo a buscarse la vida por su cuenta. Tenía doce años.

NO LLORAR


Historia reciente de nuestro pobre país, historia de un verano y una mujer, relato muy conveniente para los que quieren olvidar y para los que recuerdan sólo lo que conviene.
Narración en "primera-tercera" persona que me ha conmovido, divertido y sobre todo, me ha hecho pensar.
No será una obra maestra, pero me ha gustado.

Sinopsis (Ed. Anagrama)
Hija de un andaluz y una catalana, Lydie Salvayre, cuyo apellido de nacimiento es Arjona, narra en No llorar la historia de su madre, Montse, nacida en un pueblo de Lérida, que en 1936, con apenas quince años, se va a Barcelona con su hermano anarquista. En la ciudad la joven vivirá el despertar al amor y el júbilo revolucionario de los días posteriores al estallido de la Guerra Civil.
En la novela se conjuga el presente desde el que Montse desgrana sus recuerdos de aquellos maravillosos días de libertad de agosto del 36 con la narración de la estancia de Georges Bernanos en Mallorca y su proceso de escritura de Los grandes cementerios bajo la luna –la condena de un católico durante la sangrienta represión fascista–. Montse Monclús narra la vuelta de Barcelona a su tierra natal y su matrimonio, el de la hija de una familia humilde con el vástago del cacique del pueblo.
A través de la resurrección de la lengua materna, con su prosa Salvayre construye un apasionante relato coral sobre el complejo entramado político de la Guerra Civil, y sobre el exilio y la herencia que dejó a los hijos de los que tuvieron que dejar España para salvar sus vidas. Como si la primera marcha de Montse de su pueblo natal hubiera marcado para siempre un destino en fuga.
«Uno de los más bellos textos de la rentrée literaria, en que la lengua se dota de una poderosa inventiva. Para nosotros, fue un feliz reencuentro con esta autora faro, sin concesiones, en una palabra, auténtica, en la cima de sus ambiciones literarias» (Les Inrockuptibles).

No llorar (fragmento)

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, su ilustrísima el obispo-arzobispo de Palma señala a los justicieros, con mano venerable en la que refulge el anillo pastoral, el pecho de los pobres malos. Lo dice Georges Bernanos. Lo dice un católico ferviente.
Estamos en España en 1936. La guerra civil está a punto de estallar, y mi madre es una pobre mala. Una pobre mala es una pobre que abre la boca. Mi madre, el 18 de julio de 1936, abre la boca por primera vez en su vida. Tiene quince años. Vive en un pueblo perdido de la Cataluña alta, donde, desde hace siglos, los grandes terratenientes mantienen a familias como la suya en la más extrema pobreza.
Por esas mismas fechas, el hijo de Georges Bernanos se dispone a luchar en las trincheras de Madrid con el uniforme azul de la Falange. Durante unas semanas, Bernanos piensa que el alistamiento de su hijo en las filas de los nacionales es justificado y legítimo. Tiene las ideas que todo el mundo conoce. Ha militado en Action Française. Admira a Drumont. Se declara monárquico, católico y heredero de las antiguas tradiciones francesas, y se muestra más afín al espíritu de la aristocracia obrera que a la burguesía adinerada, a la que aborrece. Presente en España en el momento del alzamiento de los generales contra la República, no calibra de entrada la magnitud del desastre. Pero no tarda en rendirse a la evidencia. Ve practicar a los nacionales una depuración sistemática de los sospechosos, mientras, entre dos asesinatos, los dignatarios católicos los absuelven en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. La Iglesia española se ha convertido en la Puta de los militares depuradores.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

BROOKLYN


Arrastrada por la "resaca hollywoodiense" me lancé de cabeza a esta historia irlandesa, escrita desde Irlanda por un escritor irlandés.....no es baladí esta repetición que hago de las palabras, porque desde el primer instante se percibe que la historia de esta mujer la escribe un hombre y que, salvo, conocer el desenlace no tiene el mayor interés, o sí???
Escrita con un estilo "corriente" no me gustaría decir vulgar, no aporta nada a las múltiples historias de emigrantes irlandeses que se fueron a USA tratando de alcanzar una vida mejor.
Historia de una joven que no decide nada, de principio a fin.
Prescindible, totalmente¡

Sinopsis (Ed. Lumen)
Novela sobre la fatalidad, el exilio, el amor o la familia, Brooklyn es una historia para siempre, dueña de un poder emocional sobrecogedor.
Con la templanza, el virtuosismo y la perspicacia psicológica del maestro contemporáneo que es, Colm Tóibín, uno de los mejores escritores irlandeses de nuestros días, ha construido una historia estremecedora sobre el destino cuya diáfana superficie esconde un fondo donde se abisma una complejidad inagotable.
Eilis Lacey es una chica de familia humilde que, como tantos otros, no encuentra trabajo en el pequeño pueblo del sudeste de Irlanda en el que vive. Por ello, cuando se le ofrece un puesto en Norteamérica, no duda en aceptarlo.
Poco a poco, Eilis se abre paso en el Brooklyn de los años cincuenta y, a despecho de la nostalgia y los rigores del exilio, encuentra incluso un primer amor y la promesa de una nueva vida.
Inesperadamente, sin embargo, trágicas noticias de Irlanda le obligan a regresa y enfrentarse a todo aquello de lo que ha huido.

Brooklyn (fragmento)

Sentada junto a la ventana en el salón del piso superior de su casa, en Friary Street, Eilis Lacey vio a su hermana Rose volver del trabajo con paso enérgico. La observó mientras cruzaba la calle, del sol a la sombra, con el nuevo bolso de piel que se había comprado en las rebajas de Clery’s, en Dublín. Llevaba una rebeca color crema sobre los hombros. Los palos de golf estaban en la entrada; en pocos minutos, Eilis lo sabía, alguien iría a buscarla y Rose no volvería hasta que aquella tarde de verano se hubiera apagado.
Las clases de contabilidad de Eilis casi habían finalizado; en el regazo tenía un manual de sistemas contables y en la mesa que estaba tras ella había un libro mayor en el que había introducido, en las columnas de debe y haber, como parte de sus deberes, las operaciones diarias de una empresa de la que había anotado todos los datos la semana anterior en la escuela de formación profesional.
En cuanto oyó abrirse la puerta principal, fue al piso de abajo. Rose, en la entrada, sostenía su espejito de bolsillo y se observaba atentamente mientras se aplicaba pintalabios y maquillaje de ojos. Después contempló su aspecto en el gran espejo del recibidor y se retocó el cabello. Eilis observó en silencio a su hermana mientras esta se humedecía los labios y volvía a mirarse en el espejito de bolsillo antes de guardarlo.


TIRANA BLUES


Empecé esta novela negra albanesa con buenas vibraciones pero estas se han ido esfumando a medida que avanzaba la trama, espesa, repetitiva, profunda, negra pero del "negror" del fango....., no acaba de cuajar en policíaca y el ambiente es gris, muy gris, demasiado gris para "enganchar".
Seguramente volveré a leer a Kongoli porque no escribe mal y Albania es una desconocida para mi, pero esta primera experiencia no ha sido tan prometedora como esperaba.

Sinopsis (Ed. Siruela)
Fatos Kongoli, uno de los máximos representantes de las letras albanesas, muestra en Tirana Blues la crudeza de una sociedad que trata de librarse de sus demonios.

Dos historias de amor interrumpidas. El cadáver abandonado de un joven. Un inspector que intenta atrapar a los asesinos. Con estas líneas argumentales, con personajes y escenarios diversos, intelectuales y mafiosos, la capital y la periferia, Fatos Kongoli crea una novela, a veces burlona, que ahonda en la realidad contemporánea de su país, un presente en el que las calamidades y el infortunio ya no sorprenden a nadie.
Tras las cinco novelas del ciclo «Las cárceles de la memoria», entre las que se encuentran Una nulidad de hombre, El sueño de Damocles y Piel de perro, publicadas por Siruela, que auparon al autor a la élite de las letras albanesas, Kongoli vuelve a sorprendernos con este libro extraordinario. Los lectores hallarán en las páginas de Tirana Blues todo un mundo cargado de dolor y amargura por la inconcebible degradación de una sociedad que trata desesperadamente de librarse de sus propios demonios.

Tirana Blues (fragmento)

1Acababa de introducirse en el agua caliente de la bañera, con la cabeza embotada, cuando en su teléfono móvil sonó el motivo de la Quinta sinfonía de Beethoven. Su número lo conocía muy poca gente. Lo había cambiado por tercera vez hacía un par de semanas, conservando la señal sonora. En su círculo más íntimo a nadie le extrañaba ya que no consiguiera aguantar demasiado sin cambiar de número de móvil. Ni que, cada vez que lo cambiaba, conservara como señal el motivo del Destino, lo que achacaban a su natural supersticioso. Era notorio el nerviosismo que lo embargaba al percatarse de que su número de móvil lo conocía alguien ajeno a su círculo más estrecho, aunque la filtración, como él la llamaba, no le acarreara consecuencia alguna. No era ministro ni primer ministro. Era un simple profesor de historia que publicaba algún que otro artículo en los periódicos y que, en algunas ocasiones, era invitado a opinar sobre determinados acontecimientos históricos en televisión. De modo que su reciente manía de cambiar a menudo y sin razón de número de móvil era admitida como una especie de rara enfermedad suya, desconocida hasta entonces, aunque él, molesto, no se cansara de repetir que el mal procedía de alguno o de alguna de sus allegados. Pese a todas sus recomendaciones, y como si lo hiciera a propósito, ese alguien aireaba su secreto.
Se hundió aún más en el agua. Se cubrió por completo de espuma y cerró los ojos. El motivo de la Quinta sinfonía emitido por el móvil, que había dejado muy cerca sobre un asiento de plástico, atravesaba el reducido espacio intermedio e impactaba directamente en sus tímpanos. Se sumergió entonces por completo, sin dejar fuera ni la punta de la nariz ni el extremo de las orejas. Con la cabeza embotada y envuelto en un húmedo aturdimiento, sintiendo los latidos de su corazón y el batir de sus sienes, contuvo la respiración hasta que no pudo más. De continuar sumergido en el agua corría el peligro de que le estallaran el corazón y las venas de las sienes. Emergió de entre la espuma, respiró hondo y abrió los ojos. Entonces comprobó que la persona que le llamaba a aquella hora de la mañana seguía insistiendo con el convencimiento de que sería incapaz de resistir la tentación de saber, al menos, de quién se trataba. Pero, a este respecto, el otro o la otra se equivocaba.

LOS MUERTOS VIAJAN DEPRISA


Cuarta entrega de la serie de novelas protagonizadas por Valentina Negro, policía en la UDEV (unidad de delitos violentos) de la comisaría de Lonzas de la Policía Judicial de La Coruña y Javier San Juan, perfilador y criminólogo valenciano que trabaja como profesor.

Personajes conocidos y personajes nuevos, Semana Negra de A Coruña, un toque de "casquería fina", una trama menos elaborada que en sus anteriores novelas, un final que anuncia nuevas "aventuras" de Valentina Negro y Javier Sanjuan.
Como bien dijo mi querida Noelia Vallina, novela para un fin de semana lluvioso y poco más.

Sinopsis (Ed. Ediciones B)
Los criminólogos Vicente Garrido y Nieves Abarca forman el tándem literario más aplaudido de la actual novela negra, y los libros protagonizados por Valentina Negro, una bellísima y violenta inspectora de policía, cuentan con una auténtica legión de lectores.
Los muertos viajan deprisa es una invitación a asomarse a las debilidades humanas y una reflexión sobre los motivos que pueden llevarnos a la maldad. Un relato extraordinario que va más allá de cualquier etiqueta de género. La historia -que toma su título de una cita de Bram Stoker- arranca con un brutal asesinato a bordo del Tren Negro, en el que varios escritores se dirigen a un famoso encuentro de literatura policíaca. Tras este crimen vienen otros, siempre llenos de simbolismo.
La inspectora Negro y su inseparable compañero, el criminólogo Javier Sanjuán, tienen que averiguar quién es el enigmático asesino de escritores. Mientras tanto, un peligroso violador de adolescentes, capturado en el pasado por Valentina, ha escapado de la cárcel, complicando aún más la situación.

Los muertos viajan deprisa (fragmento)

Prólogo
1
Cecilia
Cecilia Jardiel reposaba sobre la litera, el pecho aún agitado por la intensa sesión de sexo que había tenido con Toni Izaguirre. Sintió un repentino escalofrío y se levantó para recoger la manta del suelo. Estaba desnuda y descalza. Apoyó los pies en la cálida moqueta del vagón. En el espejo se reflejó su pequeño cuerpo, delgado, casi infantil, la media melena castaña desordenada sobre sus ojos color miel, los pechos pequeños, los pezones oscuros aún excitados, el pubis breve y depilado, húmedo por el sudor y los fluidos. Notó cómo caía entre sus piernas un líquido tibio y espeso, y buscó sus bragas, perdidas entre el revoltijo de manta y sábanas que habían caído en el fragor de la batalla erótica.
Escuchó un ruido en el exterior y unos leves golpes en la puerta.
«Será Toni. Se habrá dejado algo.»
Cecilia se puso el camisón con prisa y fue a abrir la puerta de la cabina. Asomó la cabeza, sonriendo, esperaba una cara conocida. Fuera había un hombre vestido de uniforme, barbudo, un revisor.
Cecilia elevó las cejas con curiosidad. Iba a decir algo cuando el hombre la golpeó en la cabeza con una porra, en un gesto muy rápido, mientras se colaba en el compartimento con el movimiento grácil de un bailarín. Cecilia no pudo reaccionar; la sorpresa dejó paso al estupor y finalmente a la inconsciencia en fracciones de segundo. Pero antes de que cayera al suelo su captor tuvo tiempo de recogerla entre sus brazos.
Cecilia despertó. Abrió los ojos de repente, ojos atravesados por punzadas insoportables. Se intentó mover, pero fue un gesto que solo duró unos segundos, un gesto que la espabiló por completo a la vez que la enfrentaba a la terrible realidad, angustiosa, inesperada, en la que se encontraba tras su sueño traumático.
Estaba atada. El dolor terrible laceraba sus muñecas, sus tobillos, su cabeza. Casi no podía respirar. Tenía la boca ocluida por un trapo y silenciada por un trozo de cinta. El hombre de la barba se había sentado en un taburete y la contemplaba sin mover un músculo. De repente, se levantó y comenzó a hablar en voz muy queda.


FARSA


Primera entrega de la serie de novelas protagonizadas por Alex King, consultor especialista en comportamiento humano en Suecia.

Nueva novela negra que viene del Norte....¿de donde iba a ser?.
El escritor sueco Thomas Erikson crea un alter ego (psicólogo-coach asesor de empresas) para protagonizar este "enredo" mafioso-financiero que es entretenido pero no aporta novedades sustanciales al panorama de la negra-nórdica.
Entretenida y previsible desde la mitad del libro, tiene un final que anuncia, sin ambages, CONTINUARÁ....¡

Sinopsis (Ed. Siruela)
«Otro prometedor escritor sueco del género negro. La novela sobre Alex King, psicólogo experto en el comportamiento, es la primera de Thomas Erikson, y estamos encantados de descubrir que está trabajando en la secuela, ya que sin duda queremos conocer a los personajes de Farsa un poco mejor».
The Crime House
Alex King, un reputado psicólogo asesor de empresas, experto en comunicación y lenguaje corporal, está dando una conferencia ante un auditorio de quinientas personas cuando de repente un sicario se descuelga de la cornisa del techo de la sala, a doce metros de altura, de un disparo certero mata a uno de los asistentes y se escabulle. La víctima es un conocido financiero que días antes había recibido una carta de extorsión anónima. Pocos días después, otro millonario es asesinado en las mismas puertas de la Jefatura de Policía, a donde había acudido para denunciar que él también había recibido una carta amenazante. El pánico empieza a cundir entre las familias acomodadas de Estocolmo… Alex King es citado como testigo por la policía, que en seguida le pedirá su colaboración para resolver el caso al comprobar lo efectivo de sus inusuales métodos e intuiciones.

Farsa (fragmento)

1Había engañado, estafado y traicionado durante toda su vida. Todo el mundo tenía habilidades especiales, y las suyas eran esas. Era bueno para embaucar, confundir y humillar a los demás. No es que se sintiera orgulloso de ello, simplemente era así. No sabía a cuántas personas había empujado al suicidio ni a cuántas familias había arruinado. Tal vez decenas, tal vez cientos de ellas, pero ni le alteraba el sueño ni le producía mala conciencia.
Lo había hecho por dinero.
A Claes Ljunggren le gustaba el dinero. Le daba sensación de libertad. Ahora tenía algo más de mil millones y el siguiente nivel, ser multimillonario en dólares, quedaba muy lejos. Era demasiado tarde para conseguirlo.
Eso se había terminado.
¿No era curioso que hubiera tenido que envejecer para darse cuenta de que era hora de cambiar antiguos esquemas? El diablo nunca fue viejo y piadoso. Pero él no se avino a razones hasta que sintió el cuchillo en la garganta.
Precisamente estaba leyendo un libro de Alfred Nobel en ese momento. Lo fascinaba la historia del Nobel, pero más que nada los motivos que condujeron a que se instituyera el premio que lleva su nombre. Cuando Ludvig Nobel murió en 1888, un periódico confundió a los dos hermanos y publicó el obituario de Alfred. Al leer acerca de su propia muerte, Alfred reflexionó. Él había inventado la dinamita. El obituario lo describía como «el mercader de la muerte», ya que la dinamita podía utilizarse en la guerra. Por ello instituyó el Premio Nobel en su testamento.
Claes era consciente de que resultaba muy pretencioso compararse con Alfred Nobel. Podía ser codicioso, pero no era estúpido. Aparte de una larga serie de adversarios, ¿qué iba a dejar él tras de sí?