sábado, 9 de septiembre de 2017

MUERTE EN BRESLAU


Primera entrega de la serie de novelas protagonizadas por Eberhard Mock, suboficial mayor en la Sección Antivicio de la dirección general de policía de Breslau, Alemania (en la actualidad Wroclaw, Polonia).

Un nuevo detective ha llegado a mi vida Eberhard Mock, prusiano, masón, policía, aficionado al ajedrez, gordo y frecuentador de prostíbulos de lujo.....
Años 30 en Breslau (actualmente Wroclaw), ascensión de los nazis al poder, bajos fondos, sociedad convulsa, convivencia con los nuevos "amos", SS, SA y muerte horrible de una aristócrata adolescente.
Los paralelismos con la obra de Kerr son inevitables, pero no lo puedo evitar me cae más simpático Mock que Gunther.
Una novela inquietante con un final más inquietante, todavía, creo que seguiré con esta saga, tal vez, me sorprenda¡¡¡

Sinopsis (Alamut Ediciones)
1934. La noche de Breslau es implacable. Eberhard Mock, de la Sección Criminal de la policía de Breslau, es conocido por sus métodos poco éticos, su pasión por el ajedrez y su frecuente presencia en los burdeles más lujosos. Poseedor de un inmenso archivo secreto sobre las personalidades locales, no se detiene ante nada a la hora de resolver un caso, preferiblemente si de paso obtiene favores y privilegios. Algo ha cambiado en esta ciudad de Silesia que antaño estaba en sus manos. El ascenso del Partido Nazi ha obligado a Mock a aceptar a su lado a un asistente de la Gestapo, la nueva policía secreta. Lo que es peor: teme que el nuevo reparto de poder saque a relucir su pasado masónico y le haga caer en desgracia. Mock es un consumado estratega, fogueado en mil batallas burocráticas. Tras la Noche de los Cuchillos Largos, los miembros de las SA han sido reemplazados por sus rivales de las SS, y Mock aprovecha para llegar a un acuerdo con los nuevos poderes y así ocupar la jefatura de la Sección Criminal. Su precio: echar tierra sobre el brutal asesinato de la hija del barón Von der Malten, poderoso noble y conocido masón. Pero la llegada a Breslau del policía berlinés Herbert Anwaldt para reabrir el caso reaviva los temores de Mock, que ahora deberá resolver el asesinato, ocultar su pasado, despistar al policía de Berlín y llegar al fondo de un sucio asunto de sangre.

Muerte en Breslau (fragmento)

I
Dresde, lunes 17 de julio de 1950.

"El calor de julio era insoportable. Ernst Bennert, jefe de sección en el hospital psiquiátrico, se llevó la mano a su enorme calva. Examinó minuciosamente la palma mojada, como un quiromántico. El monte de Venus estaba pegajoso del sudor; en la línea de la vida brillaban unas gotitas. Dos moscas bebían frenéticamente de un resto de té con azúcar caído en el hule. La luz del poniente implacable inundaba la ventana del despacho. El bochorno no parecía afectar al otro hombre, de negra y brillante cabellera, que había en el despacho. Exponía con gusto al sol su cara redonda, adornada por un bigote y una barba incipiente. Se frotaba la mejilla con una mano en cuyo dorso se estiraba un escorpión tatuado. El hombre observaba a Bennert. Sus ojos, cegados por el resplandor del sol, fijaron de pronto la mirada.
—Ambos sabemos, doctor —dijo con un marcado acento extranjero—, que usted no puede negar su ayuda a la institución que represento.
Bennert lo sabía. Miró por la ventana y vio —en lugar del edificio de la esquina, en otros tiempos imponente y ahora en ruinas— un paisaje siberiano atenazado por el hielo, ríos congelados, montones de nieve de los que asomaban extremidades humanas. Vio un cobertizo donde unos esqueletos en uniformes raídos luchaban por alcanzar la estufa de hierro en la que ardía débilmente el fuego. Uno de ellos le recordaba a Bennert al antiguo director de la clínica, el doctor Steinbrunn, quien medio año atrás no había dado su consentimiento para que la Stasi interrogara a un paciente."

PUERTAS ABIERTAS


Todo en esta novela, que no está protagonizada por Rebus, ni por Fox, es un juego, desde el título hasta el final Rankin juega con los personajes y los lectores; todo es un trampantojo con final imprevisible.
Entretenida pero sin el "enganche" que Rebus logra en sus novelas, para un fin de semana lluvioso y poco más¡¡

Sinopsis (Ed. RBA)
Tres hombres sueñan con un atraco perfecto. Un magnate informático tan rico como aburrido, un irascible profesor de arte y un banquero palpablemente nervioso porque siente que la vida se le va de las manos. Mike, Allan y Robert, un trío de amantes de la pintura que encontrarán la ocasión perfecta para llevar a cabo el sueño de sus vidas: robar en la National Gallery of Scotland. Pero no sólo quieren hacerse con algunas de sus obras favoritas, sino que, además, pretenden que el mundo hable de su hazaña: darán el cambiazo con falsificaciones, copias que sólo tendrán un defecto, un elemento discordante, un emblema contemporáneo. Para su tarea, que pretenden ejecutar con guante blanco, se aliarán con un universitario provocador y un gánster de Edimburgo. No será tan fácil: las aguas turbulentas, la oscuridad de los bajos fondos, se interpondrán en su camino. Quizás las puertas ya no estén tan abiertas.

Puertas abiertas (fragmento)

La puerta abierta estaba a escasos metros y después, la calle, el mundo exterior, espantosamente ajeno a cuanto ocurría dentro de aquel salón de billar abandonado. En el suelo yacían dos hombres robustos en medio de un charco de sangre y había otras cuatro personas sentadas, atadas a la silla de tobillos y manos. Un quinto individuo se arrastraba penosamente como una serpiente hacia la puerta y su novia le dirigía unos gritos de ánimo en el preciso momento en que Odio se adelantó, cerró de golpe la puerta, meta de todos sus sueños y esperanzas, y arrastró silla y ocupante hasta el sitio previo.
—Voy a mataros a todos —exclamó entre dientes aquel hombre con el rostro manchado de su propia sangre.
Mike Mackenzie no lo dudó un solo instante. ¿Qué iba a hacer si no un tipo que se llamaba Odio? Sin dejar de mirar a la puerta, recordó que aquella secuencia de acontecimientos había comenzado inocentemente a partir de un cóctel y una charla entre amigos. Y de la codicia y el antojo. Pero sobre todo a raíz de unas puertas que se abrían y se cerraban.

BAILANDO EN LA OSCURIDAD


El problema de elegir un libro electrónico, al azar, fijándose sólo en el título es que uno se pierde mucha información de la contraportada y algunas opiniones de los que ya lo han leído.
Además, como en este caso, se oculta que ha sido premiado por la Asociación de Novelistas Románticos......en fin, totalmente prescindible.

Sinopsis (Ed. Maeva)
En el Liverpool de nuestros días, Millie, una joven con un pasado familiar conflictivo, hace todo lo posible para que su relación con James funcione de la mejor manera posible. Por eso, avergonzada de sus orígenes, no quiere que James conozca a su familia, cuyos miembros fueron maltratados por un tiránico padre. Un domingo, cuando acude a la cena mensual con su familia, su madre le anuncia la muerte de su tía abuela Flo. Aunque apenas mantenía relaciones con ella, le pide el favor de limpiar y poner orden en la casa de la recientemente fallecida. Al ordenar las cartas y fotos de Flo, Millie descubrirá algunos de los secretos mejor guardados de su familia...

Bailando en la oscuridad (fragmento)
" Nunca tuvo la intención de que las cosas fueran así; todo empezó el día que vio a Tommy O'Mara por primera vez, a través de una nube de vapor, en la lavandería del señor Fritz. La vida de Flo parecía estar repartida en multitud de pequeñas cajitas, cada una de las cuales llevaba escrito "secreto" (...) Flo se preocupaba a menudo de que algún día se dijera algo que destapara una de las cajas, que revelase uno de sus secretos, una de sus mentiras."

LA ECUACIÓN DE LA VIDA


No comprendo a las editoriales españolas, este libro originalmente se titula L'équation africaine, que coincide exactamente con lo que la novela es, una ecuación imperfecta sobre un continente imperfecto que arrastra su vida y su muerte por los siglos de los siglos. Aquí se ha cambiado el nombre por La ecuación de la vida....algo tan ridículo que todo comentario sobra....¡¡¡
Al margen de títulos y cambios absurdos, la novela es un canto a las ganas de vivir, a lo absurdo de algunas preocupaciones y afanes, cuando la vida está en juego.
Hasta ahora sólo había leído de este autor, la Trilogía de Argel (novela negra), esta novela es muy diferente y, la verdad, me quedo con la faceta negra de Khadra.

Sinopsis (Ed. Destino)
Kurt Krausmann es un médico que lleva una vida tranquila entre su consulta y su casa burguesa en Frankfurt, hasta que un drama familiar le aboca en la desesperación. Para ayudarle a sobrellevar su dolor, Hans, su mejor amigo, un hombre de negocios que también dedica su tiempo a la ayuda humanitaria, le propone acompañarle en un viaje en su velero hacia las islas Comoras, en el este africano. En el transcurso del mismo, cerca de la costa somalí, su barco es asaltado por los piratas. Kurt y Hans son secuestrados y trasladados de un campamento clandestino a otro. La incertidumbre, unas condiciones de subsistencia indecibles y la proximidad peligrosísima con mercenarios sin piedad dan comienzo a un descenso a los infiernos del que es imposible salir indemne. Pero también constituirá para Kurt el comienzo de una hermosa historia de amor.

Yasmina Khadra confirma una vez más su inmenso talento como narrador construyendo con pulso maestro una novela que desgrana la lenta transformación de un europeo que se enfrenta a un mundo completamente desconocido. Una novela que se alza como un himno a la grandeza de un continente arrasado por las peores calamidades y que es también un esperanzado acto de fe en la vida.

EL AMOR NO ES UN VERSO LIBRE


Con esta novela se ha roto la "trayectoria triunfante" que Susana Fortes había mantenido conmigo. Hasta ahora y en diferentes estilos, me había conquistado esta escritora gallega que lo mismo viaja a Albania, que recrea el amor de Robert Capa o se sumerge en las hermosas calles de Santiago de Compostela buscando un hereje.
Esta portada me llamó, pero.....la historia tiene un regusto rancio, un cierto poso artificial que no llegó a conquistarme en ningún momento. Por momentos, la historia recordaba a La noche de los tiempos de Muñoz Molina, sin profundidad y con una resolución apresurada que deja un regusto amargo.
No la recomiendo, pero si recomiendo a la escritora, tiene posibilidades aunque en esta ocasión me haya decepcionado.

Sinopsis (Ed. SUMA)
Madrid, 1935. La norteamericana Kate Moore llega a la Residencia de Estudiantes, lugar en el que se reúne la flor y nata de la intelectualidad republicana, con el fin de ampliar sus estudios de literatura española. El profesor Díaz-Ugarte es el encargado de guiar sus primeros pasos en un mundo en el que brillan no solo artistas, músicos, poetas, dandis, soñadores y estudiantes, sino también arribistas inmersos en turbios negocios. Esa atmósfera, en apariencia glamurosa y cristalina, estalla de pronto cuando el cadáver de un alumno aparece flotando en un canal de riego próximo. Entre Kate y Díaz-Ugarte, a quien la vida coloca en una difícil encrucijada, surge un amor tan apasionado como prohibido que discurre paralelo a la sombra del crimen. Los protagonistas se ven envueltos en una telaraña de intrigas, escándalos y secretos de estado que puede costarles la vida. En El amor no es un verso libre Susana Fortes ofrece al lector un relato en el que convergen la novela negra, el thriller político y una inolvidable historia de amor. Con una prosa profunda y sugerente, la autora reflexiona sobre el amor imposible y el precio de la ambición, pero también sobre las intrigas políticas, la codicia y la corrupción que lastran la vida de cualquier sociedad.

El amor no es un verso libre (fragmento)

Capítulo I
Llevaba un buen rato allí sentada con los codos apoyados en un escritorio, sin leer, sin escribir, sin hacer nada sólo mirando hacia la ventana con el cárdigan beige y unos pantalones anchos muy usados. Su apartamento se hallaba en el ala oeste del Saint James College,  el edificio con tejado de pizarra con una elegante escalinata principal y ventanas georgianas que albergaba a estudiantes y profesores. Las paredes de la fachada estaban recubiertas de hiedra y parra virgen. Una ramita de muérdago en la puerta era el único detalle que indicaba la cercanía de la Navidad. Esa época del año tenía para ella sus más y sus menos. Se pasó con suavidad la mano por el cuello en ademán de quien sólo atiende el dictado de  sus propios órganos internos, el corazón, quizá. El secreto e irreparable curso de la sangre. Le gustaba enseñar Literatura, pero...

jueves, 7 de septiembre de 2017

CON MIS PROPIAS MANOS. La navidad del comisario Ricciardi


Quinta entrega de la serie de novelas protagonizadas por el comisario Ricciardi.

Cuando pensábamos que nos quedaríamos en las "cuatro estaciones, de Giovanni se descuelga con una nueva novela protagonizada por este comisario que "ve muertos", esta novela titulada Con mis propias manos, lleva por subtítulo La navidad del comisario Ricciardi y en ella se investiga un doble crimen perpetrado cuando Nápoles prepara la Navidad de 1931.
Me gusta Ricciardi y el planteamiento de las novelas es original y con un toque de oscuridad que les sienta muy bien.

RESEÑADO por Ricardo Cortat para LIBROS, el 8 de Octubre de 2014.
La Navidad fascista de 1931 según el alma atormentada del comisario Ricciardi.
Creo que me gusta más el concepto general de la serie de libros que la presentación final y aún así, tiene un toque que consigue atraerme.
Lo hace gracias a la atmósfera que envuelve la novela pero lo que realmente me engancha es la presencia de ese forense políticamente incorrecto. Y suerte, porque el personaje de la 'tata' del comisario se me hace muy cuesta arriba.
A destacar el pesebre navideño y su simbología y que es mejor haber comido antes de leer la novela. Así nos ahorraremos los rugidos incómodos de cierta parte de nuestra anatomía.
Me encanta la escena final. Si la novela fuera una ópera sería una obra verista, esas tramas sórdidas y esos personajes de baja clase social, pero cuyo final es... inesperado.

PD. Es el quinto libro de una serie. Sería lo suyo haber leído los 4 anteriores.

Sinopsis (Ed. Lumen)
El sargento Raffaele Maione caminaba muerto de frío, preguntándose por enésima vez a quién se le habría ocurrido cometer un asesinato cuando faltaba una semana para la Navidad...
Es una mañana gris de diciembre de 1931, se acercan las fiestas de Navidad, y Nápoles es una ciudad famosa por sus belenes. Justo en esta ápoca tan especial del año, y mientras el régimen fascista de Mussolini se afana en demostrar un absoluto control sobre la delincuencia para que el ciudadano de a pie se sienta seguro, de repente el comisario Ricciardi tiene que resolver un doble crimen: Emanuele Garofalo, jefe de una milicia, y su esposa Costanza han sido brutalmente asesinados.
Ricciardi, tras oír como de costumbre las últimas palabras de los dos muertos, arranca la investigación de la mano del inseparable Maione, pero lo único que tiene entre manos son los pedazos de una figurita de San José, que alguien tiró al suelo con vehemencia...
Mientras tanto, en la penumbra, hay dos mujeres que pelean por el corazón del comisario, y cada cual lo hace a su manera, buscando al hombre que se esconde tras unos ojos verdes, tristes y fríos.

Con mis propias manos (fragmento)

"Las manos asesinas se mueven tranquilas en la penumbra.
No guardan memoria de la sangre derramada.
Mezclan la cola en el cacillo sobre el fuego para evitar que forme grumos. Una de ellas sujeta el mango, la otra revuelve despacio, en el sentido de las agujas del reloj; al paso de la cuchara de madera, la cola se junta enseguida como un mar denso.
Ahora las manos asesinas palpan la estructura de madera, comprueban las juntas, sondean su resistencia. Notan que un ángulo no está bien clavado, toman un martillo y lo remachan atentas, precisas.
Regresan al cacillo, lo inclinan un poco sin alejarlo de la llama. Tocan el corcho, lo sopesan, valoran las dimensiones de las piezas, la curvatura de las cortezas. Saben que la preparación del material y la calidad de los componentes son lo más importante, y que no caben errores.
Las mismas manos que abrieron la carne con un solo movimiento limpio se acercan a las figuras, dispuestas en fila sobre la mesa. Las cuentan de una en una, las colocan en riguroso orden de importancia: primero los elementos arquitectónicos, columnas, templos en ruinas, cobertizos y casas; a continuación los objetos, mostradores de carnicerías y pescaderías, carruajes, carros de fruta y embutidos, sillas, muebles. Luego los animales, ovejas de varios tamaños para dar una idea de la profundidad, caballos, vacas, gallinas, gallos y pollitos. Y también camellos, elefantes, avestruces, en una incongruente casa de fieras, en la frontera de tradiciones y cuentos que trascienden continentes y naciones."

SOBRE SU TUMBA



Decimoctava entrega de la serie de novelas protagonizadas por el inspector John Rebus.

¿Por qué me gusta John Rebus? será por su individualismo salvaje, por su incorrección política, por su contumacia investigadora, por su libertad absoluta, por su falta de convencionalismo, por su desprecio absoluto hacia los pelotas, por su fidelidad a los amigos, por sus gustos musicales, por su soledad, porque no cae bien a los jefes.......podría seguir durante 100 líneas más, me limitaré a decir que es uno de los grandes personajes de la novela negra y que su vuelta, tras cinco años de orfandad absoluta, me reconforta, espero que esta vuelta sea definitiva, porque Fox no le llega a Rebus ni a la suela del zapato¡¡¡¡
Sobre su tumba, vuelve Rebus y Escocia tiembla de nuevo¡¡¡

Sinopsis (Ed. RBA)Su alergia a todo tipo de autoridad, unos métodos de trabajo que desafían la ética profesional y un apego profundo por la botella condujeron a John Rebus a ser apartado a la fuerza del departamento de policía de Edimburgo. Pero al contrario que el resto de sus compañeros, él no es de los que acepta resignado el reloj de oro con el que se les da puerta y procede mansamente a dedicarse a la jardinería o se compra un perro al que pasear por la playa. Mientras maniobra por la vía burocrática para ser readmitido al haberse ampliado la edad de jubilación, algo de lo que muchos en el cuerpo y en Asuntos Internos no quieren ni oír hablar, pasa los días colaborando como civil con una desatendida unidad que se dedica a volver a examinar casos que en su día fueron cerrados por falta de pruebas. La pobreza de medios y el calamitoso estado de los expedientes convierten la tarea en una frustración constante. Es un destierro en toda regla, al que además le quedan cuatro días, pues sus competencias van a ser transferidas a un súper organismo de ámbito estatal.
El panorama comienza a cambiar el día en que atiende de forma azarosa a una mujer, Susan Hazlitt, madre de una adolescente desaparecida en la Nochevieja de 1999. Esta alberga la teoría de que su hija fue la primera de una lista de varias menores unidas por el hecho de haber sido raptadas en algún tramo de la autopista A9 durante los últimos años. Annette McKie, de 15 años, lleva ausente de su hogar apenas tres días, según informan los medios, pero Susan no duda de que es la víctima más reciente en unirse a tan desafortunado grupo.

Sobre su tumba (fragmento)

1"Se había cerciorado de que no se hallaba demasiado cerca de la tumba abierta.
Entre el hueco y él mediaban prietas filas de dolientes. A los portadores del féretro no los habían llamado por sus nombres, sino por sus números. Eran seis, comenzando por el hijo del difunto. La lluvia no había empezado a caer todavía, pero había pedido cita. El cementerio era bastante nuevo y estaba situado al sudeste de la ciudad. Se había saltado el oficio eclesiástico, al igual que se saltaría también las bebidas y los bocadillos posteriores. Estaba estudiando las nucas de los allí presentes: hombros encogidos, sacudidas, estornudos y carrasperas. Había gente a la que conocía, pero probablemente no demasiada. Se hizo un hueco entre dos asistentes y atisbó el pie de la sepultura. A los lados habían extendido unas telas verdes, como si pretendieran enmascarar la realidad. La gente hablaba, pero no alcanzaba a oírlos a todos. No se mencionó el cáncer. Jimmy Wallace había sido «cruelmente arrebatado», y dejaba viuda, tres hijos y cinco nietos. Los niños debían de estar delante; la mayoría eran lo bastante mayores como para saber qué estaba ocurriendo. Su abuela había emitido un penetrante alarido y le estaban infundiendo ánimos.
Por Dios, necesitaba un cigarrillo.
¿Conocía bien a Jimmy Wallace? Llevaba cuatro o cinco años sin verlo, pero habían trabajado en la misma comisaría hacía una década o más. Wallace era un agente uniformado y no pertenecía al Departamento de Investigación Criminal, pero se podía hablar con él de todos modos: bromas, cotilleos y algún que otro dato útil. Se había jubilado hacía seis años, y fue más o menos entonces cuando llegó el diagnóstico, junto con la quimioterapia y la pérdida de cabello.
Pertrechado de su humor característico...
Puede, pero mejor ser un desgraciado y estar vivo. Notó el paquete de tabaco en el bolsillo y supo que retrocedería unos metros y que tal vez se escondería detrás de un árbol a fumar. Aquella idea le recordó a sus días de colegial, cuando unos almacenes de bicicletas impedían ver nada desde la ventana del director. De vez en cuando llegaba algún profesor pidiendo fuego, un cigarrillo o el maldito paquete entero.
Era una figura muy conocida en la comunidad local..."