domingo, 17 de septiembre de 2017

MENTIRAS DEL SILENCIO


RESEÑADA por Angeles Sampedro par LIBROS,  el 20 de Abril de 2014
Buenos días, mis queridos LIBROS!
Aún con la resaca de la tristeza sobre nuestros corazones, aquí os dejo mi opinión y recomendación sobre este libro que acabo de leer: “Lies of Silence” (“Mentiras del Silencio”).

Brian Moore describe en él la tensión que provoca un acto de terrorismo en la vida de una gente que bien podríamos ser cualquiera de nosotros; plasma cómo esa gente, como tú y como yo, desea una vida tranquila al margen del odio y la separación, visibles a través del acento en la lengua, la religión (Católicos vs. Protestantes, UDA vs. IRA), el separatismo o no de Irlanda del Norte.
La asociación con ciertas zonas, posturas y sucesos recientes en nuestra querida España es inevitable…

Sinopsis (Ed. Talese)
Michael Dillon, y su esposa, Moira Dillon, quiénes están retenidos como  rehenes,  en su casa, por terroristas miembros del Ejército Republicano irlandés Provisional (IRA). La razón es que Dillon, como gerente del hotel, pueda conducir su auto, el cual tiene una bomba, para matar un reverendo protestante, a los miembros del Orden de los Orangeprotestantes militantes y todos los que estén presentes en el lugar. Varios aspectos de psicología femenina están. también,  presentes en la novela, incluyendo un affaire extramarital de Dillon con la escritora canadiense Andrea y todo el proceso mental de Moira al enterarse de la infidelidad de su esposo

EL CÓDICE PERDIDO


RESEÑADO por Dani Tavares para LIBROS,  el 28 de Abril de 2014
Lo creáis o no, existe un libro con este argumento, habrá utilizado el programa del que hablábamos hace algunos meses?...

Sinopsis (Ed. Autor-Editor)Simón Di Benedetto, abad del monasterio de Campanile y último Gran Maestre de una sociedad secreta cuya fundación se remonta a la época de los antiguos gobernantes egipcios, elabora un manuscrito con todos los conocimientos heredados de sus antepasados y se lo entrega, junto con unas instrucciones muy precisas, a un monje antes de ser brutalmente asesinado. Según éste, el libro contiene el último vestigio de un secreto antiquísimo que ha de salvarnos del Apocalipsis que se avecina, pero cuya existencia tambalearía las más altas escalas de poder.
Quinientos años más tarde, James Oldrich, experto en historia del arte y futuro rector de la Universidad de Columbia, descubre un viejo libro con un grabado escalofriante en la portada, escrito con una lengua incomprensible, y oculto de una forma aún más extraordinaria. Con la ayuda de Mary, arqueóloga de profesión, y de su inseparable amigo Richard, un reputado paleógrafo de fama mundial, se verán envueltos en una sorprendente aventura que les llevará a visitar los lugares más misteriosos del mundo. Una carrera contra reloj que se iniciará cuando descubren mensajes ocultos en las obras del genial Miguel Ángel, en los muros de una de las archibasílicas más importantes de la ciudad cristiana por excelencia, Roma, y en el corazón de la ciudad masónica del momento, Washington. Necesitarán de todo su ingenio y conocimiento para resolver los acertijos que se les plantearán y que les conducirán a desentrañar lo secretos mejor guardados de las pirámides de Giza y Teotihuacan, así como el Triángulo de las Bermudas, Stonehenge o Chichén Itzá.
Tratarán de juntar las piezas del rompecabezas lo antes posible, pues no están solos en esta aventura: dos asesinos a sueldo dirigidos por la organización secreta más influyente del momento, aquella cuyos miembros son los verdaderos amos del mundo, tratarán de impedírselo. Deberán darse prisa, pues el fin de los tiempos se aproxima.

El Códice Perdido (fragmento)

Capítulo 15

"- Tengo que estudiar detenidamente el resto del libro para daros datos concretos, pues a simple vista parece muy abstracto. De hecho, la frase textual del libro es: "ningún ser vivo, ya sea animal o vegetal, sobrevivirá. Todos perecerán"
- Una frase muy alentadora- puntualizó James con sarcasmo-. Pero ¿qué fenómeno natural podría acabar en un abrir y cerrar de ojos con la vida de nuestro planeta?, un terremoto, un tsunami, un meteorito, otro cambio climático..., hay infinidad de opciones.
Richard se recostó en su silla, cruzó las piernas y, pensativo, mordió el tapón de su bolígrafo."


EL AMIGO ANDALUZ



RESEÑADA por Ricardo Cortat para LIBROS, el 4 de Mayo de 2014
Cosas que hacen que un libro chirríe: Una leyenda en la portada en la que ponga algo parecido a 'Mejor que...' o a 'Llega la novela que te hará recordar a...'
Tengo en las manos un libro que pone, traduzco, "... monumental, entre Stieg Larsson y The Sopranos'. Para salir corriendo.
A eso ayuda también la imagen de la portada, un tipo morenote de pelo oscuro y ojos verdosos. En la versión en castellano incluso tiene reflejos rubios. Típico, muy típico. Vamos, que se le presupone guapo, pero guapo, guapo.
He acabado 'El amigo andaluz' de Alexander Söderberg, un thriller sobre una enfermera que no sabe donde se mete ni con quien anda hasta que ya no puede salirse ni puede dejar de andar.
Se parece a Larsson como un huevo a una castaña (de Tony Soprano no opino porque no tengo el gusto) pero tiene un ritmo que ayuda.
Una novela donde los tiros van que vuelan, donde  los protagonistas,  los secundarios y  los extras reciben más palos que si salieran en una película de Steven Seagal y donde todo es lo suficientemente enredado para que encaje finalmente. ¡Que menos!
Palomitas puras y duras. Bien cocinadas y bien servidas pero ya está.
Nada de Larsson. Ya le gustaría.

Sinopsis (Ed. SUMA)
Lars Vinge es un policía que acaba de ser ascendido a una unidad de investigación criminal. Todo iría bien de no ser porque su nueva jefa es una persona corrupta y despiadada y sus nuevos colegas lo humillan constantemente, despertando en él unos deseos de venganza que le hacen recuperar sus viejos hábitos de automedicación, nefastos para su ya de por sí maltrecha salud mental. Una de las investigaciones los conduce hasta Héctor Guzmán, un andaluz residente en Estocolmo que, tras la fachada de un editor de libros, resulta ser un capo dedicado al tráfico de drogas y otros negocios sucios en el país. Inesperadamente, Guzmán tiene un accidente y lo que en principio parece un mero atropello fortuito al final parece ser un intento de asesinato. Una serie de circunstancias hacen que Héctor se cruce en el destino de Jens, un pequeño traficante de armas, que se verá envuelto en una conspiración que le viene muy grande...Con un estilo directo y un argumento trepidante, que al mismo tiempo indaga en la fragilidad y la humanidad de sus personajes, El amigo andaluz es una novela redonda que consigue combinar de manera magistral lo mejor de Tarantino con la prosa sin concesiones de Jens Lapidus y la sutileza psicológica de Patricia Highsmith.

El amigo andaluz (fragmento)

Prólogo

Su mirada alternaba entre el espejo retrovisor y la carretera. Ella no podía ver la moto, no en aquel momento. Hasta hacía un instante había estado allí, llenando el espejo y desapareciendo de nuevo. Conducía por el carril derecho de la autopista, intentando buscar la protección delante de otros coches.
Él no paraba de mirar hacia atrás. Estaba tratando de dirigir la conducción desde el asiento del copiloto, pero ella no oía sus palabras, solo percibía el pánico en su voz.
La silueta de la moto aparecía y desaparecía en el espejo retrovisor, y así continuaba mientras maniobraba para abrirse paso entre los coches que iban tras ellos. Llevó el coche al carril izquierdo y pisó el acelerador. El motor vibró por las altas revoluciones. Metió la quinta y última marcha, estaba mareada.
Sintió un soplo de aire junto a los pies, las balas tenían que haber entrado por ahí abajo. Los agujeros producían un silbido que se mezclaba con el rugido del motor, el ruido la atravesaba por completo. No recordaba cuánto tiempo llevaban en el coche cuando empezaron los disparos; había sucedido de manera repentina e irreal. Había visto que el piloto de la moto llevaba un casco azul con visera oscura, y que el sicario con el fusil automático que iba detrás llevaba un casco negro sin visera. Se habían cruzado las miradas por un momento, había visto el vacío en sus ojos.

sábado, 16 de septiembre de 2017

EL HOMBRE CON CARA DE ASESINO



Primera entrega de la serie de novelas protagonizadas por Víktor Kärppä, detective privado, nacido en Sortavala, una ciudad de la República de Carelia, que en la actualidad es una república autónoma de la Federación Rusa; aunque lleva unos años viviendo en Helsinki, Finlandía. Conduce un Volvo de color marrón, con más de veinte años, de la serie 240. Está estudiando inglés. Levanta pesas, series de estiramientos y gimnasia.

RESEÑADA por Ricardo Cortat para LIBROS,  el 5 de Mayo de 2014
Acabé 'El hombre con cara de asesino' de Matti Rönkä.
La primera (respira Carmen, respira) de 6 novelas con el detective privado Víktor Kärppä como protagonista.
¿Qué la hace diferente a taaaaaaantas negras nórdicas?
En lo bueno: autor finlandés, que me parece una novedad; protagonista medio ruso, medio finlandés, residente en Finlandia y con familia en Rusia y de pasaporte dudoso, lo que lo deja en una situación ligeramente maltratable por parte del resto de personajes; que el tal Víktor trabaja de detective pero pasa más rato viviendo en el lado oscuro y haciendo trabajos alternativos, más o menos voluntariamente, que dedicándose a lo suyo. Y que en general, el concepto 'bajos fondos' toma otra dimensión, la de protagonista.
En lo malo: Algún que otro salto de escenario sin un punto y aparte que lo clarifique suficientemente; los nombres de las ciudades, que lo mismo son en ruso que en finlandés que en lituano, lo que me ha descolocado un poco geográficamente y que, como toda primera novela que se precie, flojea un poco en la resolución.
Hay que seguirle la pista. Y de cerca.

Sinopsis (Ed. Alfaguara)
«Kornostajev tiene cara de asesino», le decían en sus tiempos en el ejército soviético. Hoy su nombre es Víctor Kärppä, pero la cara sigue siendo la misma. Vive en los límites de la ley y de dos mundos, realiza pequeñas tareas para la mafia rusa en Helsinki y resuelve algunos casos de investigación privada, como encontrar a Sirje, la esposa desaparecida de Aarne Larsson. Ninguna señal, hasta que Sirje revela ser la hermana del traficante estonio Jaak Lillepuu, el terror del mar Báltico. El pasado soviético vuelve con un recado que lleva la firma de un agente de la KGB y que puede implicar también a Marja, la estudiante inconformista de la que Kärppä se está enamorando.

El hombre con cara de asesino (fragmento)

Pakila. Helsinki

"La mujer dijo su nombre frente al espejo: Sirje.
Al hacerlo, exageró el movimiento de los labios, como si estuviese hablando a un sordo. Se puso un poco más de carmín y siguió con su gimnasia facial, abriendo y cerrando la boca.
Era morena, podría decirse que casi bella. Al verla, los hombres no sabían, de entrada, si era una chica o una mujer, aunque ya estaba más bien en edad de que le gustasen las revistas de decoración.
Sirje empezó a peinarse la media melena lisa - aunque no le hubiese hecho falta - y no quedó satisfecha hasta no haberse pasado el cepillo las cien veces de rigor. Después se cubrió la cabeza con un pañuelo verde de lana fina. Se abrochó hasta arriba los botones de la chaqueta, balanceándose en el sitio, apoyando primero la punta de las botas y después el tacón. Absorta en sus pensamientos, jugueteó con el cierre del bolso, abriéndolo y cerrándolo, como llevando el compás del balanceo." 

NEGUIJÓN


RESEÑADO por Ricardo Cortat para LIBROS,  el 5 de Mayo de 2014
Neguijón: Enfermedad de los dientes, que los carcome y pone negros.
Acabo el libro de Fernando Iwasaki con ese título y ese tema, la odontología. Pero en el siglo XVII.
El libro pinta bien, si lo puedes decir en 150 páginas no hacen falta 400; empieza espectacular, los primeros 4-6 capítulos son de un nivel espectacular. Y hasta aquí.
A partir de aquí, el libro se pierde en un ejercicio de vocabulario para mayor gloria del autor.
Podría haber sido, pero no fue. Un pena.
(Gente con pánico al dentista, abstenerse).

Sinopsis (Ed. Alfaguara)
Tal como los alquimistas medievales se obsesionaron con la piedra filosofal, un sacamuelas sevillano, que llega hasta el virreinato peruano huyendo de la Inquisición, se afana en la búsqueda del gusano de los dientes que taladra las muelas y anida en las encías, precipitando la corrupción del cuerpo y flagelando a los cristianos con una espina del dolor de la Pasión, porque el imperio español de los siglos XVI y XVII era también el imperio del dolor. El imperio del neguijón.
Neguijón es un inventario de la cultura y la erudición del Siglo de Oro, un siglo de viajes y descubrimientos, aunque al mismo tiempo un siglo de disparates y supersticiones.
Si Cervantes demostró que Alonso Quijano enloqueció por leer libros de caballerías, Fernando Iwasaki nos demuestra que habría terminado igual de loco si hubiera leído tratados de medicina, crónicas de Indias o vidas de santos.

Neguijón (fragmento)

"Cuando el sollozo de la campana rasgó el silencio supurante de la ciudad, los  pobladores de Lima advirtieron sobrecogidos que aquŽl no era el tañido de la  peste, ni el repique del fuego, ni el doblar de los duelos, ni el rebato contra las ratas, sino algo infinitamente peor y más doloroso. En realidad, a todos les dolía algo aquella mañana: uñeros, lobanillos, sietecueros, hernias, migrañas, cólicos, panadizos, tumores, ciáticas y almorranas; pero cuando el estrépito de cencerros reverberó helado en sus muelas, todos sintieron la misma punzada inefable y profunda.  El mismo fragor de gusanos en las encías."


NADA


RESEÑADO por Maria Teresa Pérez Prieto para LIBROS, el 6 de Mayo de 2014
"NADA" Janne Teller, escritora danesa.
99 paginas estrujantes y llenas de una realidad pocas veces descubierta de esta manera "inocente y cándida" que va creciendo hasta alcanzar un clímax inesperado.
Una novela aclamada y prohibida aun en su propio país.
Leída en una noche de insomnio que me ha dejado pensando y con un insomnio aun peor.

Es de esos libros que se aman o se odian.

Sinopsis (Ed. Seix Barral)
Pierre Antón deja el colegio el día que descubre que la vida no tiene sentido. Se sube a un ciruelo y declama a gritos las
razones por las que nada importa en la vida. Tanto desmoraliza a sus compañeros que deciden apilar objetos esenciales para ellos con el fin de demostrarle que hay cosas que dan sentido a quiénes somos. En su búsqueda arriesgarán parte de sí mismos y descubrirán que sólo al perder algo se aprecia su valor. Pero entonces puede ser demasiado tarde.

Nada (fragmento)

II
"Pierre Anthon dejó la escuela el día que descubrió que no merecía la pena hacer nada puesto que nada tenía sentido.
Los demás nos quedamos.
Y a pesar de que el profesor se apresuró a borrar toda huella de él, tanto en la clase como en nuestras mentes, algo suyo permaneció en nosotros. Quizá por eso pasó lo que pasó.
Era la segunda semana de agosto. El fuerte sol hacía que nos sintiéramos holgazanes e irritables; el asfalto se pegaba a las suelas de goma de nuestras playeras, y las peras y las manzanas de puro maduras eran propicias a la mano para usar como misiles. No mirábamos ni a derecha ni a izquierda. Era el primer día de escuela tras las vacaciones de verano. La clase olía a productos de limpieza y a vacío prolongado, las ventanas nos devolvían reflejos de imágenes nítidas y deslumbrantes y no se veía rastro de polvo de tiza en la pizarra. Los pupitres se hallaban colocados de dos en dos en filas rectas como pasillos de hospital, tal y como sólo podía ocurrir ese único día del año. Clase de 7.° A. Encontramos nuestros sitios sin que nos apeteciera zarandear la familiaridad de ese orden.
Con el tiempo, vienen los remedios, viene el desbarajuste. ¡Pero hoy no!
Eskildsen nos dio la bienvenida con la misma ocurrencia de cada año.
—Alegraos de este día, jovencitos —dijo—. No existiría lo que llamamos vacaciones si no existiera lo que llamamos escuela.
Nos reímos. No porque la ocurrencia fuera divertida, sino por la forma de decirlo.
Entonces fue cuando Pierre Anthon se levantó y dijo:
—Nada importa. Hace mucho que lo sé. Así que no merece la pena hacer nada. Eso acabo de descubrirlo.
Con entera tranquilidad se agachó, recogió sus cosas, que precisamente acababa de sacar, y las volvió a meter en la mochila. Se despidió con una inclinación de cabeza acompañada de un gesto de todo me da igual y abandonó la clase sin cerrar la puerta tras él.
Y la puerta sonrió. Era la primera vez que le veía hacer eso a la puerta. Pierre Anthon dejó la puerta entreabierta como fauces riendo que podían engullirme si me dejaba seducir y lo seguía. Sonreía. ¿A quién? A mí. A nosotros. Miré a mi alrededor y a todos, aquel molesto silencio me revelaba que los demás también se habían dado cuenta.
Íbamos a convertirnos en algo.
Y algo quería decir alguien. No era nada que se dijera en alto. Aunque tampoco por lo bajo. Simplemente era algo que estaba en el aire o en las horas o en la valla que rodeaba la escuela o en nuestra almohada o en nuestros peluches que injustamente, tras haber hecho su función, yacían apilados en el sótano o en la buhardilla acumulando polvo. No lo sabía. La puerta sonriente de Fierre Anthon me lo reveló. Seguía sin saberlo con la cabeza, pero ahora lo sabía.
Tuve miedo.
Miedo por Pierre Anthon. Miedo, más miedo, muchísimo miedo."

EN EL CAFÉ DE LA JUVENTUD PERDIDA


RESEÑADO por Ricardo Cortat para LIBROS, el 8 de Mayo de 2014
En el café de la juventud perdida de Patrick Modiano.

Después de haberlo acabado tengo la sensación de timo. De haber perdido el tiempo. O es que yo no he entendido nada.
Distintos narradores cuentan como se relacionan con una mujer misteriosa... Distintos narradores y un mismo tono de voz.
En fin, igual a los demás os haya gustado mucho (o puede que os guste si lo leéis) pero a mi me ha dejado bastante frío.

Sinopsis (Ed. Anagrama)
París, años sesenta. En el café Condé se reúnen poetas malditos, futuros situacionistas, y estudiantes fascinados por la bohemia parisina. Y aunque la nostalgia de aquellos años perdidos parecería ser el tema central de la novela, Modiano le da un giro sorprendente. Porque En el café de la juventud perdida es también una novela de misterio. Todos los personajes, todas las historias, confluyen en la enigmática Louki. Cuatro hombres nos cuentan sus encuentros y desencuentros con la hija de una trabajadora del Moulin-Rouge. Algunos la buscan, otros la aman, y para casi todos ellos la chica encarna el inalcanzable objeto del deseo.
Louki, como todos los que la acompañan en su vagabundeo por un París espectral, es un personaje sin raíces, que vive inventando identidades, renaciendo una y otra vez, luchando por construir un presente perpetuo. Modiano recrea alrededor de la fascinante y conmovedora figura de Louki el París de su juventud, al mismo tiempo que construye con su estilo inconfundible una hermosísima novela sobre el poder de la memoria y la búsqueda de la identidad, dos grandes ejes de la obra del escritor francés.

En el café de la juventud perdida (fragmento)

De las dos entradas del café, siempre prefería la más estrecha, la que llamaban la puerta de la sombra. Escogía la misma mesa, al fondo del local, que era pequeño. Al principio, no hablaba con nadie; luego ya conocía a los parroquianos de Le Condé, la mayoría de los cuales tenía nuestra edad, entre los diecinueve y los veinticinco años, diría yo. En ocasiones se sentaba en las mesas de ellos, pero, las más de las veces, seguía siendo adicta a su sitio, al fondo del todo.
No llegaba a una hora fija. Podía vérsela ahí sentada por la mañana muy temprano. O se presentaba a eso de las doce de la noche y se quedaba hasta la hora de cerrar. Era el café que más tarde cerraba en el barrio, junto con Le Bouquet y La Pergola, y el que tenía una clientela más peculiar. Ahora que ha pasado el tiempo me pregunto si no era sólo su presencia la que hacía peculiares el local y a las personas que en él había, como si lo hubiera impregnado todo con su perfume.
Vamos a suponer que llevan allí a alguien con los ojos vendados, lo sientan a una mesa, le quitan la venda y le preguntan: ¿En qué barrio de París estás? Bastaría con que mirase a los vecinos y escuchase lo que decían y es posible que lo adivinara: Por las inmediaciones de la glorieta de L’Odéon, que siempre me imagino igual de lúgubre bajo la lluvia.