sábado, 26 de agosto de 2017

UNA NOVELITA LUMPEN


RECOMENDADA por Gissela Olaondo en LIBROS, el 25 de Diciembre de 2013.

Sinopsis (Ed. Alfaguara)

"Roberto Bolaño sitúa la acción de esta novela en la ciudad de Roma, escenario por el que deambulan personajes extremos entre el desasosiego y la locura. La joven protagonista, Bianca, tras la súbita muerte de sus padres, inicia un descenso a los infiernos. Así, declara: «El futuro no me importaba, se me ocurrían i
deas, pero esas ideas, si lo pensaba bien, nunca se proyectaban hacia el futuro.» Y en un test de la revista Donna Moderna, a la pregunta: «Si tuvieras que matar a alguien, si no tuvieras ninguna otra opción, ¿a quién matarías?», contesta: «A cualquiera.» Y: «¿Cuántos hijos te gustaría tener?» Respuesta: «Cero.»
Acompañada por su hermano y dos hombres misteriosos, Bianca se adentrará en el universo adulto, en las peores y más intrigantes facetas de la sexualidad y el engaño".

Bolaño es un autor "difícil" por decirlo de algún modo, pero su calidad literaria es tan indiscutible que vale la pena leerle, aunque sea con un poco de esfuerzo.

Una novelita lumpen (fragmento)
"Ahora soy una madre y también una mujer casada, pero no hace mucho fui una delincuente. Mi hermano y yo nos habíamos quedado huérfanos. Eso de alguna manera lo justificaba todo. No teníamos a nadie. Y todo había sucedido de la noche a la mañana.
Nuestros padres murieron en un accidente automovilístico durante las primeras vacaciones que hicieron solos, en una carretera cercana a Nápoles, creo, o en otra horrible carretera del sur. Nuestro coche era un Fiat amarillo, de segunda mano, pero que parecía nuevo. De él sólo quedó un amasijo de hierros grises. Cuando lo vi, en el desguazadero de la policía donde había otros coches accidentados, le pregunté a mi hermano por el color.
-¿No era amarillo?
Mi hermano dijo que sí, claro que era amarillo, pero eso fue antes. Antes del accidente. Las colisiones deforman el color o deforman nuestra manera de percibir el color. No sé qué quiso decir con eso. Se lo pregunté. Dijo: luz... color... todo. Pensé que el pobre estaba más afectado que yo.
Esa noche dormimos en un hotel y al día siguiente volvimos a Roma en tren, con lo que quedaba de nuestros padres, y acompañados por una asistente social o una educadora o una psicóloga, no lo sé, mi hermano se lo preguntó y yo no oí la respuesta pues iba mirando el paisaje por la ventana.
En el entierro sólo apareció una tía, hermana de mi madre, y detrás de mi tía aparecieron sus hijas atroces. Yo miré a mi tía todo el rato (que tampoco fue mucho) y en más de una ocasión creí descubrir una media sonrisa en sus labios, o a veces una sonrisa entera, y entonces supe (aunque en realidad ya lo sabía desde siempre) que mi hermano y yo estábamos solos en este mundo. El entierro fue breve. A la salida del cementerio besamos a nuestra tía y a nuestras primas y ya no las volvimos a ver. Mientras caminábamos a la estación de metro más próxima, le dije a mi hermano que mi tía había sonreído, por no decir que abiertamente se había carcajeado, mientras introducían los ataúdes en sus respectivos nichos. Me contestó que él también se había dado cuenta.
A partir de ese momento los días cambiaron. Quiero decir, el transcurso de los días. Quiero decir, aquello que une y que al mismo tiempo marca la frontera entre un día y otro. De pronto la noche dejó de existir y todo fue un continuo de sol y luz. Al principio pensé que era debido al cansancio, al shock producido por la repentina desaparición de nuestros padres, pero cuando se lo comenté a mi hermano me dijo que a él le pasaba lo mismo. Sol y luz y explosión de ventanas.
Llegué a pensar que nos íbamos a morir. "


AMERICAN GODS


RESEÑADA por Dani Tavares para LIBROS el 27 de Diciembre de 2013.
Cito textualmente el epílogo de Neil Gaiman en su libro:

"American Gods es la historia de un hombre llamado Sombra, y del trabajo que le ofrecen cuando sale de la cárcel. Es la narración de un viaje por carretera. Cuenta la historia de una pequeña localidad del medio oeste, y de las desapariciones que tienen lugar allí todos los inviernos."
Hasta aquí lo que dice el escritor, ahora lo mio: a un lado del cuadrilatero tenemos a Odín, Loki, Chernabog, las Zoryas, las Nornas, Anansi, Eostre, Kali, Thoth, Anubis, Horus, Bast, algunos dioses prehistóricos que nadie recuerda hace eones, otros no tan antiguos pero igualmente con culto obsoleto, también rondan por sus páginas personajes mitológicos varios: Centauros, Pájaros trueno, Leprechauns, Polifemo, el tal Johnny Appleseed... y al otro lado tenemos todos esos "dioses" tecnológicos actuales: la televisión, internet, los medios de comunicación, los de locomoción, el poder, etc...y el tal Sombra en medio.

Veréis, resulta que cuando un emigrante llegaba a Norteamérica sea cual fuere el momento de su llegada, en la prehistoria por el estrecho de Bering, navegando en drakkars como los vikingoso o haciendo escala en la Isla Ellis en el siglo XIX al poco tiempo abandonaban su folklore y sus tradiciones para adaptarse al nuevo país olvidando los dioses de sus ancestros, eso hacia que los antiguos dioses tengan que "buscarse la vida" en esta nueva tierra haciendo de trileros, trabajando en una funeraria o hasta de taxistas. Curioso punto de partida, te da que pensar en la cantidad de deidades que han poblado este trocito de barro que llamamos tierra a lo largo de su historia. Ahora aparecen unos nuevos dioses tecnológicos que quieren acabar con los "antiguos".

Neil Gaiman es un escritor inglés con una gran proyección en el mundo del comic en los últimos años, apadrinado por Alan Moore, otro de los grandes, posee un puesto de honor en hall of fame de los comics y entre sus novelas mas famosas están Coraline, Stardust y American Gods (esta última ganadora del Premio Hugo). Y además no escribe nada mal el hombre.

La novela me ha gustado, la intriga se mantiene en todo momento y aunque la idea en un primer momento sea una locura, a medida que avanza la historia te vas preguntando: y por que no?
Si os gusta la fantasía con unos toques de realidad probad esta novela.

CANADÁ


Termino el año con el realismo salvaje de Canadá de Richard Ford, una crónica de varias vidas destrozadas, de un mundo desaparecido y de personas que se sobreponen a las circunstancias con un coste terrible.
Canadá es la historia de un joven, del joven Dell Parsons, que sólo quiere vivir una vida normal y.... casi lo consigue¡¡
No es para leer rápido, es para disfrutar de la prosa de Ford y reflexionar sobre aquello que la vida nos da sin querer y lo que nunca nos dará aunque lo deseemos con todas nuestras fuerzas. Absolutamente recomendable.

RESEÑADO por Gissela Olaondo para LIBROS,  el 17 de Octubre de 2014.
“A lo largo de todos estos años mi hábito de pensamiento da por hecho que toda situación en la que se ve envuelto el ser humano puede dar la vuelta. Todo lo que alguien me asegura que es verdad puede no serlo. Todo pilar de creencia sobre el que el mundo se sustenta puede estar y puede no estar a punto de saltar por los aires. La mayoría de la...s cosas no siguen mucho tiempo como están. Saber esto, sin embargo, no me ha hecho escéptico. El escepticismo es creer que el bien no es posible; y yo sé a ciencia cierta que el bien es.” Dell Parsons.-
Dell Parsons tiene quince años cuando sucede algo que marcará para siempre su vida: sus padres roban un banco y son detenidos: “Primero contaré lo del atraco que cometieron nuestros padres. Y luego lo de los asesinatos, que vinieron después.” Su mundo y el de su hermana gemela Berner se desmorona en ese momento. Siempre habrá un antes y un después de este acontecimiento. Nada volverá a ser lo mismo, porque se ha traspasado un límite y no hay vuelta atrás.
Con los padres en la cárcel, Berner decide huir de la casa familiar en Montana. A Dell, un amigo de la familia le ayudará a cruzar la frontera canadiense con la esperanza de que allí pueda reiniciar su vida en mejores condiciones. En Canadá se hará cargo de él Arthur Remlinger, un americano enigmático cuya frialdad oculta un carácter sombrío y violento. Y en ese nuevo entorno, Dell reconducirá su vida y se enfrentará al mundo de los adultos, aunque para ello deba encararse a Remlinger.
Una bellísima y profunda novela sobre la pérdida de la inocencia, sobre los lazos familiares y sobre el camino que uno recorre para alcanzar la madurez.

Sinopsis (Ed. Anagrama)
Dell Parsons tiene quince años cuando sucede algo que marcará para siempre su vida: sus padres roban un banco y son detenidos. Su mundo y el de su hermana gemela Berner se desmorona en ese momento. Con los padres en la cárcel, Berner decide huir de la casa familiar en Montana. A Dell, un amigo de la familia le ayudará a cruzar la frontera canadiense con la esperanza de que allí pueda reiniciar su vida en mejores condiciones. En Canadá se hará cargo de él Arthur Remlinger, un americano enigmático cuya frialdad oculta un carácter sombrío y violento. Y en ese nuevo entorno, Dell reconducirá su vida y se enfrentará al mundo de los adultos. Una bellísima y profunda novela sobre la pérdida de la inocencia, sobre los lazos familiares y sobre el camino que uno recorre para alcanzar la madurez.

Canadá (fragmento)

1
Primero contaré lo del atraco que cometieron nuestros padres. Y luego lo de los asesinatos, que vinieron después. El atraco es la parte más importante, ya que nos puso a mi hermana y a mí en las sendas que acabarían tomando nuestras vidas. Nada tendría sentido si no se contase esto antes que nada. Nuestros padres eran las personas de las que menos se podría pensar que atracarían un banco. No eran gente rara, ni evidentemente criminales. A nadie se le hubiera ocurrido pensar que estaban destinados a acabar como acabaron. Eran personas normales – aunque, claro está, tal afirmación queda invalidada desde el momento mismo en que atracaron el banco.
Mi padre, Bev Parsons, era un chico de campo que nació en Marengo County, Alabama, en 1923, y terminó la secundaria en 1939, loco de ganas de entrar en el Army Air Corps de los Estados Unidos, el cuerpo que luego se convertiría en la Fuerza Aérea. Entró en Demopolis, se formó en Randolph, cerca de San Antonio, donde quiso ser piloto de combate, pero como le faltaban aptitudes tuvo que conformarse con convertirse en oficial de bombardero. Voló en los B-25, en los Mitchell ligeros y medios que sirvieron en Filipinas, y luego sobre Osaka, donde sembraron la destrucción en la tierra, tanto entre el enemigo como entre la gente inocente. Era un hombre alto, de más de un metro ochenta (apenas cabía en la carlinga del bombardero), encantador, guapo y sonriente, de cara grande, cuadrada y expectante y pómulos huesudos, labios sensuales y pestañas atractivas, largas y femeninas. Tenía los dientes blancos y brillantes y un pelo negro corto del que se sentía muy orgulloso, lo mismo que de su nombre: Bev. Capitán Bev Parsons. Nunca admitió que Beverly fuera un nombre de mujer para la mayoría de la gente. Venía de raíces anglosajonas, decía. «Es un nombre corriente en Inglaterra. Allí Vivian, Gwen y Shirley son nombres de hombre. Nadie los confunde con mujeres

HIJA DE HUMO Y HUESO


RESEÑADA por Marie-Loup Raffestin para LIBROS, el 29 de Diciembre de 2013.
Acabo de terminar "Hija de humo y hueso", primer libro de una trilogía de Laini Taylor. Es un libro de fantasía juvenil. Cuenta la historia de Karou, una muchacha que comparte su tiempo entre una escuela de arte en Praga y viajes en todas partes del mundo para recoger dientes para Brimstone, el monstruo que la adoptó. Karou no sabe quien es, de donde viene, no sabe porque su padre adoptivo usa dientes... Poco a poco, con encuentros y eventos inesperados, descubrimos la verdadera identidad de Karou.
Está muy bien escrito, los diálogos son muy ingeniosos y las descripciones de Praga o Marruecos son coloridas y cautivadoras. Los personajes están también muy trabajados y consistentes, son muy "humanos" y me encariñé y sufrí con ellos. Y la historia me encantó, la describiría como un cuento de hadas moderno profundo, sensual y conmovedor.
Muy recomendable.

Hija de Humo y Hueso (fragmento)

"- Las mariposas en el estómago - suspiró Karou
Claro, ¿sabes lo que pienso? que las mariposas están siempre ahí, en el estómago de todos, en todo momento...
- ¿Cómo bacterias?
- No, no como bacterias, como mariposas. Y las de cada uno reaccionan con determinadas personas, a nivel químico, como feromonas, así cuando esas personas se acercan, tus mariposas empiezan a bailar. No pueden evitarlo, es una reacción química.
- Una reacción química. Y eso es romántico.
- Tienes razón. Estúpidas mariposas."

viernes, 25 de agosto de 2017

TRILOGÍA DE ARGEL


Segunda, tercera y cuarta entregas de la serie de novelas protagonizadas por Brahim Llob, comisario de la Brigada Criminal de Argel.

Ricardo Cortat, bendito sea tu nombre por los siglos de los siglos....
Termino, casi, el año leyendo un libro que son tres, inundada del olor de Argel y de las vivencias salvajes de Brahim Llob, un comisario desencantado, honrado, pobre, inteligente y lúcido, uno de los nuestros¡¡¡
Un país destrozado, corrupto, empobrecido, sin libertad, en lucha constante por sacar la cabeza del pozo.....¿por qué me resultará tan familiar?
Una novela, tres novelas, una Trilogía con principio y fin, imprescindible para el lector de novela negra.
Gracias amigo, por tu recomendación¡¡¡

Y esta es la opinión de Cortat sobre el primer libro de la trilogía:


 MORITURI, Reseñada por Ricardo Cortat para LIBROS el 14 de Noviembre de 2013.
Cuando redescubrí a Montalbano me pareció un policía chungo: malhablado, el típico jefe con subordinados favoritos y los que no lo son, con lo que eso supone. Entrañable en soledad, el que sea un gran comedor le ayuda, pero complicado en el trato íntimo.
Pues hay alguien ligeramente más peligroso, el comisario Llob, personaje de Yasmina Khadra.
Igual el Argel de los 90 no era un buen sitio para vivir y ser policía no era el trabajo más adecuado para llegar vivo al final del día pero el señor Llob podría aparecer tranquilamente en las novelas de John Connolly.
Desencantado de la vida, de la sociedad, del país, de la familia. Con un trabajo peligroso, unos jefes corruptos, con la muerte acechando en cada esquina, es un policía brutal. De los de 'Primero dispara y luego pregunta' y de los de si hay que torturar se tortura.
'Morituri' de Yasmina Khadra (Trilogía de Argel).


Sinopsis Trilogía de Argel  (Alianza Editorial)
Se reúnen en este volumen las tres novelas que dieron a conocer e hicieron saltar a la fama a Yasmina Khadra: “Morituri”, “Doble blanco” y “El otoño de las quimeras”.
Con ellas, y bajo el pseudónimo femenino que ahora es famoso, se fueron presentando los tres primeros casos del veterano comisario Brahim Llob, un “héroe” solitario en la línea de la mejor novela negra, empeñado en la lucha contra el integrismo irracional y sus ocultas conexiones con los resortes del poder.

Y este es el inicio de tan magnífica trilogía:

Morituri
Los momentos más grandes de nuestra vida son aquellos en que por fin tenemos el valor de declarar que el mal que llevamos en nosotros es lo mejor de nosotros mismos. NietzscheI"SANGRANDO POR LOS CUATRO COSTADOS, el horizonte pare con cesárea una jornada que, al cabo, no habrá merecido la pena. Me extraigo de mi camastro, completamente desvitalizado por un sueño siempre al acecho de todo lo que se mueve. Corren tiempos duros: aquí nadie está libre de una desgracia.
Mina ronca a mano de mi desgana, espesa como una pasta rancia, con medio pecho descuidadamente desplegado sobre el borde de la sábana. Lejos están los tiempos en que me la tiraba al calor de la más inocente de las caricias. Por aquellos entonces tenía yo el orgasmo a flor de piel; no podía disociar el orgullo de la virilidad, el positivismo de la procreación. Hoy en día, mi pobre mula de carga está en franco retroceso, como las mentalidades. Es tan atractiva como una caravana volcada en medio de la calzada, pero al menos tiene a su favor estar ahí cuando tengo miedo en la oscuridad.
Me pongo mi traje de proletario a su pesar, bebo de un trago un brebaje con regusto a agua de colada y me tiro un buen cuarto de hora apostado tras la ventana, por si a algún terrorista se le hubiera ocurrido saltarme la tapa de mi prejuiciosa sesera. La vía está aparentemente libre. Aparte de un barrendero que anda recogiendo una basura que mañana seguirá impepinablemente en el mismo sitio, la calle está tan desierta como el paraíso. Hay unos doscientos metros desde mi inmueble al aparcamiento donde guardo el coche. Antes me los recorría de un par de zancadas. Hoy resulta una expedición. Todo me resulta
sospechoso. Cada paso supone un peligro. A veces, estoy tan cagado de miedo que me planteo regresar a casa. El guarda es buena gente. Le doy pena. Dentro de su modesta manera de entender las cosas, ya estoy muerto. Hasta se asombra de verme aún vivo por ahí. No ha habido suficiente confianza entre nosotros. Nuestras relaciones se limitaban a un hola-y-adiós. Pero sabía dónde encontrarme cuando estaba en apuros. Cuando se plantaba en mi casa, con la cara descompuesta, a deshoras, lo tranquilizaba de inmediato. Yo era el madero bueno del barrio, siempre disponible y desinteresado, y mi cuchitril, aunque sin llegar a la altura de un confesionario, acogía a interminables cohortes de marginados sin hacer distingos entre maneras o razas."


DÍAS DE LLUVIA


En ocasiones hay que leer la contraportada, o una vez empezado el libro fiarse de la primera impresión porque hay frases de inicio que no auguran nada bueno.
Una cita de Paulo Coelho en el inicio de la novela tampoco ayuda.....
Una vez ignoradas ambas señales de aviso lo que queda es resignarse a un "corintelladoeneuskadi" que no aporta nada de nada, bueno.....entretenimiento facilón puede que si.....¡
No la recomiendo, en absoluto¡
Pero les recomiendo que lean el inicio, sólo con los errores gramaticales y sintácticos se entretendrán un montón!!!!

Días de lluvia (fragmento)

CAPÍTULO 1"La vieja puerta de madera pintada de verde no había cambiado. Estaba igual que cuando la cerró tras él a la vez que maldecía a su padre, hacía ya diecisiete años. El olor a salitre del puerto ascendía por la estrecha escalera de gastados escalones, inundando el pequeño y mal iluminado rellano. Y la sensación de que no debería estar ahí le oprimió hasta dejarlo sin aire.
No quería girarse y bajar la cabeza. Sabía que si lo hacía su entereza se haría añicos, pues estaba seguro de que se encontraría con la mirada expectante y preocupada en los pequeños ojos negros, casi siempre lánguidos. Y no se equivocó; halló a su hijo tal y como lo había imaginado, empujándolo sin palabras y sujetando la correa de Pintxo con tanta fuerza que tenía los nudillos blanquecinos.
Pintxo era el Golden Retriever que llevaba con ellos poco más de una semana. Y , al igual que los dos Aguirre, el pobre animal también había pasado por su propio sufrimiento.
Decidió adoptarlo en una perrera el mismo día que regresaron de su viaje por Italia. Tampoco allí, paseando por sus calles empedradas mientras devoraban alguna ración de pizza que tanto le gustaba al pequeño, había conseguido su objetivo. Ni Italia, ni antes Suiza ni antes de ella Francia lo lograron. En sólo dos meses habían recorrido más lugares que en los siete años de la corta vida de Iker. Habían comenzado por los Pirineos y terminado en Roma, donde ni la grandiosidad del Coliseo ni sus apasionantes historias de gladiadores consiguieron sacarle más de dos palabras seguidas.
Aquellos meses recorriendo aeropuertos y hoteles fue su intento por huir, por ayudarlo y por ayudarse de ese modo a sí mismo. A finales de mayo su casa en Madrid, donde vivían antes ya de que naciera Iker, hervía hasta asfixiarlos, o al menos eso era lo que él sentía."

THE WOMEN



RESEÑADA POR ÁNGELES SAMPEDRO PÉREZ para LIBROS, el 31 de Diciembre de 2013.
Terminé "The Women" de T. C. Boyle, y aunque tardé bastante en leerlo y me cansaron las enormes introducciones a cada parte, no me defraudó: me gusta el estilo cínico, la sutil ironía del autor, la rabia escondida en el trato de algunos temas (la doble moral, el acoso de los paparazzi, el machismo, la xenofobia al final del libro...)..., y también el extenso léxico, las magníficas imágenes...
Es llamativo el narrador, un personaje-testigo, con sus observaciones contantes a pie de página, omnisciente, y con un uso magnífico del estilo indirecto libre.
Hasta más de la mitad de la obra el tono es irónico y desenfadado, pero repentinamente la atmósfera se ve envuelta con una carga premonitoria que, acabado el libro, no dejará indiferente al lector.
En cuanto a los personajes, me quedo con la intempestiva e impulsiva Miriam Maud Noel, que aun con sus miedos e indefensión, y aunque no consigue ser feliz, no se amilana y planta cara a enemigos o adversidades.

Feliz 2014!!

The Women (Las Mujeres) (fragmento)

Primera Parte
Olgivanna
Prólogo a la Primera Parte

"Por aquella época yo no sabía mucho de automóviles —ni ahora, a decir verdad—, pero fue uno el que me llevó hasta Taliesin en el otoño de 1932, a través de un paisaje rural por momentos fortificado de árboles, por momentos enmoquetado de hierba hasta la pared trasera de sus establos, de sus silos y de sus granjas, pasando por pueblos con nombres como Black Earth, Mazomanie o Coon Rock, donde no habían visto nunca una cara japonesa (ni china, para el caso). Una parada para repostar, un bocadillo, una visita al baño, y parecía que hubiese bajado a la Tierra un marciano y se hubiese puesto al volante de un Stutz Bearcat amarillo canario y negro abisal como otro cualquiera (y, a todo esto, ¿qué es un bearcat, ese «gato oso»? Me imagino un animal monstruoso salido de la chistera de un publicista, un híbrido que ruge, trisca y escarba por el asfalto, igual que lo hacía el mío, remedando al del anuncio). En aquel día, demasiado caluroso para octubre —y demasiado sereno y despejado, como si el verano se negase a acabar—, la mayoría de las personas con las que me cruzaba se me quedaban mirando hasta que se daban cuenta de su indiscreción y apartaban la mirada como si no hubiesen registrado en sus ojos lo visto, ni tan siquiera una imagen fugaz en la retina; hubo un hombre, sin embargo —y no es mi intención ponerle en evidencia, pues el pobre no daba para más, y por entonces empezaba a acostumbrarme a aquella perplejidad—, que a mi pregunta de dónde podía comprar una hamburguesa solo pudo responderme abriendo un palmo y medio la boca y exclamando con la mandíbula desencajada: «¡Por los clavos de Cristo! Usted es chino, ¿verdad?»."