martes, 9 de enero de 2018

UNA PRIMAVERA DE PERROS


Tercera entrega de la serie de novelas protagonizadas por Rocco Schiavone,  subjefe de policía en la Brigada Móvil de Aosta, en los Alpes italianos.

La primavera, o un sucedáneo de la misma, ha llegado a Aosta, mientras las nieves comienzan a derretirse, el subjefe Schiavone sigue destrozando zapatos a un ritmo trepidante y gastando dinero, como si le sobrase.
Un accidente, encubre algo más turbio y nuestro policía tarda en verlo, pero cuando lo hace, pone todo su espíritu en la resolución del mismo, ¿todo?....., quizás su situación sentimental le nuble un poco el entendimiento....
Sigo disfrutando muchísimo esta serie y sus personajes.

Sinopsis (Ed. Salamandra)
El carácter irascible del subjefe de policía Rocco Schiavone ha seducido a los lectores italianos hasta el punto de que sus últimas novelas han ocupado los primeros puestos de las listas de ventas. Con cada nuevo episodio, este romano de pura cepa —desterrado a una pequeña ciudad al pie de los Alpes por ciertos comportamientos de dudosa licitud— ha ido adquiriendo una dimensión más incisiva y profunda, para deleite de sus cientos de miles de seguidores.
Tras pasarse nueve meses destrozando sus Clarks, pues se niega a calzarse unas botas de montaña apropiadas para la región, Schiavone acoge con escepticismo la llegada de una teórica primavera al valle de Aosta. Su resistencia a someterse a la realidad de aquel lugar, donde ni las estaciones del año son como deberían ser, se refleja también en su labor profesional. Al conocerse el accidente de una furgoneta en el que mueren el conductor y su acompañante, Rocco reacciona con su habitual irritación e intenta desentenderse del asunto. Sin embargo, pocos días después, la desaparición de una joven perteneciente a una rica familia de constructores de la zona despierta su instinto de sabueso: las pesquisas para encontrar a la chica le abren las puertas de un mundo subterráneo que lo deja estupefacto. Rocco conoce muy bien los negocios turbios que se dan en una gran ciudad como la que tanto añora, pero no sospechaba hasta qué punto podía existir algo semejante en ese rincón perdido entre las montañas. Finalmente, Schiavone no tiene más remedio que ponerse manos a la obra, lo que lo obligará a apartar de su mente el espinoso asunto de su relación con la mejor amiga de su última ex, además de un doloroso hecho de su pasado que se niega a aceptar.

Una primavera de perros (fragmento)

LUNESEl relámpago desgarró la noche y atrapó en un flash fotográfico la furgoneta blanca que corría veloz de Saint Vincent a Aosta.
— Va a llover — dijo el italiano al volante.
— Entonces ve más lento — respondió el del acento extranjero.
Primero el trueno y luego la lluvia, que cayó como un cubo de agua contra el cristal delantero. El italiano accionó el limpiaparabrisas, pero no redujo la velocidad. Se limitó a poner las largas. — Asfalto moja y carretera vuelve jabón — dijo el extranjero mientras sacaba el móvil del bolsillo del abrigo.
Pero el italiano siguió sin reducir la velocidad.
El extranjero desdobló un papelito y empezó a marcar un número.
— ¿Se puede saber por qué no guardas los números en la agenda, como todo el mundo?
— No queda memoria. Toda llena. Y tú, lo tuyo — respondió sin dejar de marcar.
La furgoneta pilló un bache y ambos pegaron un bote.
— ¡Que voy vomitar! — exclamó el hombre del acento extranjero, mientras se llevaba el móvil a la oreja.
— ¿A quién llamas?
Pero no obtuvo respuesta de su compañero, quien al oír un adormilado «¿Diga...? ¿Quién es a estas horas?», torció el gesto y colgó.
—  Equivocado — murmuró, pulsando nervioso las teclas del viejo móvil manchado de pintura.

LA COSTILLA DE ADÁN


Segunda entrega de la serie de novelas protagonizadas por Rocco Schiavone,  subjefe de policía en la Brigada Móvil de Aosta, en los Alpes italianos.

El subjefe Schiavone aborda su segundo caso, una muerte sospechosa y sigue en su exilio entre la nieve, manifestando a cada paso, su mal humor y esa forma de hacer las cosas que no le granjea simpatías, precisamente...
Me gusta Schiavone¡¡¡

Sinopsis (Ed. Salamandra)
Forzado a abandonar su querida Roma natal debido a ciertas irregularidades en el desempeño de su labor policial, Rocco Schiavone es enviado al valle de Aosta, que pese a estar situado en la península Itálica, para un meridional como él es lo más parecido a aterrizar en Marte. Rodeado de imponentes montañas, atenazado por un frío glacial y desconcertado ante el carácter circunspecto de los habitantes del lugar, Rocco encara su segundo caso con el mismo talante de siempre, irritable y transgresor hasta el límite de lo permisible, pero imbuido de un profundo sentido de la justicia.
Cuando una mujer es hallada muerta en su casa y, en la penumbra, se extienden las secuelas de lo que en apariencia ha sido un robo violento, el subjefe Schiavone se resiste a la tentación de creer lo evidente. Una serie de coincidencias y divergencias, sumadas a la ambigüedad de algunos personajes, transformará gradualmente el escenario del crimen en una espesa niebla de misterios. Para despejarla, Schiavone pondrá en práctica su contundente método particular, basado en la intuición, la astucia, una inquebrantable lealtad a su gente de confianza y cierta tendencia a tomarse la justicia por su mano. 
Como ya se vislumbró en Pista negra, su primer caso, cada interrogatorio de Schiavone, espoleado por su característico mal humor y su irreductible tenacidad, aviva la curiosidad del lector. Así, la cohesión geométrica de las tramas de Manzini y el desasosiego de su personaje, de una humanidad desbordante han convertido las historias de Schiavone en un éxito sin precedentes en Italia, un fenómeno que va camino de extenderse a todo el continente europeo.

La costilla de Adán (fragmento)

VIERNESEran días de marzo, días que regalan destellos de sol y promesas de la primavera que está por venir. Los rayos, aún tibios, incluso fugaces, colorean el mundo e invitan a la esperanza.
Pero no en Aosta.
Había llovido toda la noche, y las gotas de aguanieve habían martilleado la ciudad hasta las dos de la madrugada. Luego la temperatura había descendido varios grados y claudicado ante la nieve, que cayó en pequeños copos hasta las seis, cubriendo calzadas y aceras. Al alba, la luz del sol había despuntado diáfana y febril, revelando una ciudad blanqueada, mientras los últimos copos revoloteaban y caían en espiral sobre las aceras. Las nubes ocultaban las montañas y la temperatura era de unos pocos grados bajo cero. Después se había levantado inesperadamente un viento hostil que había invadido las calles de la ciudad como una marabunta de cosacos borrachos, abofeteando hombres y cosas.
En vía Brocherel sólo cosas, puesto que la calle estaba desierta. La señal de prohibido estacionar se agitaba, y las ramas de los arbolillos plantados en el asfalto crujían como los huesos de un artrítico. La nieve que aún no había cuajado se levantaba formando pequeños remolinos, y alguna contraventana suelta golpeteaba sin parar. De los tejados de los edificios caían ráfagas de polvo helado que barría el viento.
Irina dobló la esquina de via Monte Emilus con via Brocherel y recibió un bofetón de aire en plena cara.

PISTA NEGRA


Primera entrega de la serie de novelas protagonizadas por Rocco Schiavone,  subjefe de policía en la Brigada Móvil de Aosta, en los Alpes italianos.

Absolutamente "abducida" por un nuevo policía que mis queridas amigas lector@s de LIBROS me han recomendado, tanto que los tres primeros de la serie " han caído" casi de una sentada.....
El subjefe Rocco Schiavone tiene todo lo que un buen personaje debe tener: pasado, personalidad, algunos secretos, mala uva, inteligencia, tesón y sobre todo, futuro.
Las tramas están bien construidas y encadenada...s, la prosa es sencilla y con calidad, muy alejada de esas "redichas pretenciosas" que tan de moda se han puesto en nuestro país, la información dosificada y necesaria sin pretender que el lector es un bobo al que hay que darle todo "masticado", las descripciones sin " preciosismo superfluo", el bien y el mal sin certezas absolutas, mezclados, como la vida misma.
Voy a por el cuarto libro de la serie, con la pena de que se acabe, por ahora.....

Sinopsis (Ed. Salamandra)
A consecuencia de un turbio incidente con el hijo de un poderoso político, Rocco Schiavone, subjefe de la policía de Roma, ha sido «desterrado» a una pequeña ciudad del valle de Aosta, en los Alpes italianos. Para un romano sofisticado y amante de la buena vida, no es la mejor noticia. El frío, las botas de nieve y el provincianismo de los autóctonos estimulan la natural tendencia de Rocco a las malas pulgas, así que, visto el panorama, un caso difícil le vendría de maravilla.
La ocasión se presenta cuando aparece un cadáver aplastado bajo las huellas de una máquina pisanieves en una de las estaciones de esquí de la zona. El desafío es importante. A la escasez del material encontrado hay que añadir la ignorancia de Schiavone de las costumbres locales, su desconocimiento del dialecto y la historia del lugar. Nada que amilane, desde luego, a una persona decidida y orgullosa como él. Sin renunciar un ápice a su temperamento meridional, Rocco se abre camino entre pistas, refugios de montaña y teleféricos, interroga a monitores, guías y enigmáticos operarios del valle, y, sobre todo, traba relación con unas cuantas lugareñas guapas dispuestas a ofrecerle una cálida bienvenida.
Perspicaz observador de la naturaleza humana, Antonio Manzini ha combinado una buena dosis de humor inteligente con una pizca de ironía para crear un personaje memorable. Su carácter sarcástico y arrogante, su descarnada sinceridad y su absoluto desenfado hacen de Rocco Schiavone un héroe irresistible, eje central de una serie adictiva que representa lo mejor de la novela negra europea actual.

Pista negra (fragmento)

JUEVES
Los esquiadores se habían ido y el sol, que acababa de ocultarse tras las cimas rocosas de un gris azulado donde se habían quedado enredadas algunas nubes, teñía la nieve de rosa. La luna esperaba la oscuridad para iluminar todo el valle hasta la mañana siguiente.

Los remontes estaban parados y en las cabañas de alta montaña habían apagado las luces. Sólo se oían los motores de las máquinas pisanieves, que subían y bajaban para acondicionar el fondo de las pistas de esquí excavadas entre bosques y rocas en las laderas de las montañas.
Al día siguiente empezaría el fin de semana y la estación de Champoluc se llenaría de turistas dispuestos a horadar la nieve con los cantos de los esquís. Había que hacer un trabajo minucioso.
A Amedeo Gunelli le había tocado la pista más larga. La Ostafa. Un kilómetro de largo por unos sesenta metros de ancho. Era la principal de Champoluc, la que utilizaban tanto los monitores de esquí con sus alumnos principiantes como los esquiadores expertos para practicar maniobras difíciles. La que requería más trabajo, la que empezaba a perder el manto blanco ya a la hora de comer. De hecho, estaba sin nieve en varios puntos.

lunes, 8 de enero de 2018

LA BOFETADA


Un incidente en una barbacoa, un barrio residencial y ocho personajes en busca de una "justificación".
Este podría ser el resumen simple de La Bofetada, pero la realidad es que se trata de una novela compleja en la que, desde un suburbio de Melbourne, se analizan desde las relaciones matrimoniales hasta la educación de los hijos, pasando por el racismo, las drogas, la multiculturalidad, los prejuicios, la violencia machista, el acoso.....en fin; la vida misma.
No pude evitar recordar La Cena de Hermann Koch y no porque el argumento sea similar sino porque nos conduce directamente a enfrentar nuestras contradicciones "sin red", sin colchón protector, sin el filtro de lo políticamente correcto.
Los protagonistas soportan directamente la estructura de la novela, ocho miradas diferentes del mismo conflicto.
Ocho Capitulos. Ocho puntos de vista
- Hector — El dueño de casa. Está casado con Aisha, con la que tiene dos hijos, Melissa y Adam. Parecen la familia perfecta y les va bien en sus trabajos. Hijo de inmigantes griegos viviendo en Australia, cobarde, inseguro, infantil.
- Anouk — Es guionista de televisión y le va bastante bien en lo suyo, aunque preferiría ser novelista. Amiga íntima de Aisha, quiere ser moderna pero no puede, le pesan los 40.
- Harry — Es mecánico, se ensucia las manos, es autónomo, tiene una esposa con curvas, un hijo adorable y un coche potente. Primo de Héctor, violento, bebedor, infiel, un machito en toda regla.
- Connie — Le falta poco para se mayor de edad y, como no tiene padres, vive con su tía Tasha. Adolescente desubicada y llena de complejos que ayuda cuidando niños.
- Rosie — Amiga íntima de Aisha, no trabaja, vive de las subvenciones y se dedica a la "crianza con apego" de su único hijo que a los 4 años sigue mamando. Su marido es un irresponsable que se pasa la mayor parte de la novela borracho.
- Manolis — Padre de Hector, un inmigrante cabal que llegó a Australia desde Grecia junto a su esposa, soñando con un futuro mejor. Ahora es un hombre que se está acercando al final de su vida y no entiende el egoísmo de las nuevas generación, su hijo incluido.
- Aisha — Esposa de Hector. Como el avestruz, su especialidad es esconder la cabeza, su origen Indio la avergüenza en ocasiones, siente el racismo, aunque sea sin motivo. Veterinaria, en su negocio trabaja la tía de Connie.
- Richie — Es el mejor amigo de Connie, adolescente con problemas de identidad sexual, busca su lugar y se equivoca continuamente.

Hay un par de personajes más, muy interesantes como la pareja formada por un aborigen y una pijilla, ambos convertidos a la fe musulmana y testigos (casi mudos) de los acontecimientos.
Pero no voy a contar más, hay que leerla y decidir si "el infierno está en los otros o habita en nosotros mismos", sin presión, con sinceridad:
¿usted que haría?

Muy recomendable!!

Sinopsis (Ed. RBA)
El autor australiano Tsiolkas, ganador del premio Commmonwealth en 2009, nos lleva hasta su tierra y nos cuela en la barbacoa que una familia de clase burguesa organiza en el jardín. Una celebración que se apagará con la bofetada que Harry -el primo de Hector- propina a Hugo, el hijo de la mejor amiga de Aisha. Hasta entonces los diferentes conversaban entre sí, pero cuando Harry abofetea a Hugo la tarde se interrumpe, unos se posicionan a favor y otros en contra.
La bofetada es una novela con múltiples significados: sobre las falsas apariencias, desde luego, pero también sobre la lealtad y la traición (a la pareja, a la familia, a los amigos), sobre la extrañeza de pertenecer a una tierra y una cultura que son de otros, de sentirse diferente y desconfiar, en cambio, de quien lo es al mismo tiempo.

La bofetada sirve como presentación de
Christos Tsiolkas ante los lectores en castellano, y es fiel reflejo de sus intenciones como escritor y de su actitud como polemista.

La bofetada (fragmento)
"Durante seis meses estuvo loca, y durante ese tiempo no dijo ni una sola palabra de aquello a nadie… ni siquiera a su marido, a Aisha, al grupo de madres, a su familia, a nadie. No se atrevía. Sonreía y fingía que adoraba al niño. Una mañana, intentaba frenéticamente organizarse para poder ir a yoga, mientras el niño chillaba, lloraba incesantemente. Ni amamantarlo, ni las nanas, ni chillarle, nada podía detener aquel espantoso sonido. Sintió una extraña calma en un momento dado. Lo dejaría llorar, lo dejaría solo en casa, ese cuchitril asqueroso y diminuto de una sola habitación de alquiler en Richmond, lo dejaría allí, dejaría que ese pequeño gilipollas llorara hasta desgastarse, no quería saber nada. Estaba ya en la puerta delantera con las llaves en la mano, con la bolsa de deporte al hombro. Estaba a punto de subirse en el coche y salir. «Que aúlle, que berree hasta reventar, ese pequeño hijo de puta. Que se ahogue».
Abrió la puerta y miró hacia la calle. Era verano, hacía sol y nada de brisa, y no había nadie por ahí. Ella se quedó de pie en la puerta durante casi diez minutos, con la bolsa todavía colgada del hombro, apretando las llaves en la mano, mirando hacia el mundo. «No eres libre —se dijo a sí misma—. Si quieres sobrevivir a esto, si no quieres matarte tú o matar a tu hijo, debes darte cuenta de que no eres libre. A partir de ahora, hasta que pueda alejarse de ti por su cuenta, tu vida no significa nada… Es su vida lo que importa». Fue entonces cuando retrocedió y cerró la puerta. Cerró la calle, cerró el mundo. Cogió al niño que lloraba y lo abrazó, apretándolo mucho. «Hugo, Hugo, no pasa nada —susurro—. Todo irá bien. Estoy aquí». "

UN LUGAR A DONDE IR


Segunda entrega de la serie de novelas protagonizadas por Valentina Redondo,  teniente de la Sección de Investigación de la UOPJ (Unidad Operativa de la Policía Judicial) de la Guardia Civil de la Comandancia de Cantabria.

Yo debo ser rara...., porque después del primer fiasco con esta autora, repito y con una novela de más de 500 páginas.
Yo debo ser rara...., porque leyendo las críticas de la novela, a posteriori, todas excepto 2, la ponen por las nubes.
Yo debo ser rara...., porque esta novela me ha recordado a aquellas de 50 páginas que mi madre leía como churros y firmaba una autora asturiana de iniciales C.T. y digo que me ha recordado a esas novelitas baratas en su planteamiento general porque particularmente aquellas eran mejores en su género y sin las pretensiones que a esta le sobran.
He hecho propósito de enmienda y voy a dejar de ser rara porque no leeré más novelas de esta señora cuyo estilo es incalificable:
"Valentina recibió el beso como una inyección de fortaleza; era una mujer fuerte, dura e inquebrantable en su trabajo, pero débil e insegura bajo su coraza personal: pensaba que lo que tenía que ofrecer no era tan especial, ni ella era tan guapa, ni tan perfecta, ni tan femenina”.
Otra de mis frases favoritas:
"Entró en su cabaña con un gesto veloz. En su pecho, en su alma, bombeaba rápido un tambor por corazón”
Ya no quiero "hacer sangre" con la trama (o tramas) plagada de lugares comunes, casualidades, información superflua y repetitiva como si el lector no fuese capaz de deducir nada por si mismo y, lo peor, detalles (más bien kilómetros) de falsa erudición científica tan ridículos como los personajes de la historia.
De todas formas a mi me ha entretenido porque buscando defectos las 520 páginas se me han pasado en un vuelo, reconozco que he hecho un poco de "lectura rápida" pero aun así me he enterado de todo....jeje

Sinopsis (Ed. Destino)
Después del éxito de Puerto escondido, vuelve una de las voces del noir más reveladoras de los últimos tiempos.
Una intriga donde se mezcla la investigación criminal con la vida íntima y familiar.
Han transcurrido varios meses desde que Suances, un pequeño pueblo de la costa cántabra, fuese testigo de varios asesinatos que sacudieron a sus habitantes. Sin embargo, cuando ya todo parecía haber vuelto a la normalidad, aparece el cadáver de una joven en La Mota de Trespalacios, un recóndito lugar donde se encuentran las ruinas de una inusual construcción medieval. Lo más sorprendente del asunto no es que la joven vaya ataviada como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que porta entre sus manos y el extraordinario resultado forense de la autopsia.
Cuando hasta los más escépticos comienzan a plantearse un imposible viaje en el tiempo, comienzan a ocurrir más asesinatos en la zona que parecen estar indisolublemente unidos a la muerte de la misteriosa dama medieval.
Mientras Valentina Redondo y su equipo investigan los hechos a contrarreloj, Oliver Gordon, ayudado por su viejo amigo de la infancia, el músico Michael Blake, buscará sin descanso el paradero de su hermano Guillermo, desaparecido desde hace ya dos años, y descubrirá que la verdad se dibuja con contornos punzantes e inesperados.

Un lugar a donde ir (fragmento)

Oliver Gordon era consciente de haber cambiado radical y deliberadamente el rumbo de su vida, y le caía bien el extraño en que se había convertido. Se sentía satisfecho de sí mismo: sabía que la mayoría de las personas deseaban una llama, un momento brillante en sus vidas, pero muchas se limitaban a envidiar la chispa de otros y a contemplar su brillo desde lejos por pura prudencia. Sin embargo, él había asumido todos los riesgos, y eso le había hecho más fuerte.
Eran las ocho menos cuarto de la mañana de un lunes del mes de febrero de 2014. Oliver preparaba el café, y acompañaba la tarea con un suave silbido, alegre e improvisado, que iba adaptando a la música que sonaba en su reproductor; ahora, James Blunt con su Bonfire Heart, que se amoldaba exactamente a sus pensamientos: por fin había llegado su turno. Sentía que estaba en el lugar correcto, en el momento adecuado y que solo él era el responsable de su situación. Esta libertad de pensamiento, de movimiento, le resultaba tan novedosa que solo en este período de su vida comprendía que antes, incluso en su pasado inmediato, había sido libre solo a medias, porque se había limitado a dejarse moldear por la corriente.
Llevaba ya más de medio año viviendo en Suances, un acogedor pueblo costero que se dibujaba en el mapa de Cantabria entre acantilados, prados y arena. Era londinense de nacimiento, aunque tenía el corazón dividi- do entre Escocia e Inglaterra. Oliver, que había cumplido treinta y seis años, había decidido arrojar por la borda su vida anterior para concederle un margen a la posibilidad de algo mejor, así que había abandonado Inglaterra para empezar de nuevo en Villa Marina, la magnífica mansión colonial que había heredado de su madre y que se encontraba a los pies de la recogida playa de la Concha.

UN MAL SECRETO


Una semana en la vida de un ama de casa insatisfecha y traumatizada, eso es lo que nos narra Un mal secreto.
Una semana larguiiiiísima en la que su pareja se encuentra de gira con una obra teatral.
Una semana en la que Mary Rose McKinnan, hija de militar escocés y ama de casa libanesa, nos ofrece su panoplia de traumas físicos y psíquicos, quejas e incapacidades, frustraciones y éxitos, relaciones pasadas y presentes......
En fin "la vida entera en una semana" como dice la publicidad de la novela, yo diría las "obsesiones de una mujer rica e insatisfecha" que no sabe disfrutar de su posición económica, dos hijos sanos, una pareja que la quiere y una situación de "paro laboral temporal" elegido por ella misma para cuidar a sus hijos, cosa que hace de forma bastante obsesiva y muy deficiente.
En mi opinión relata a la perfección una de las enfermedades más graves de nuestra civilización occidental, la insatisfacción permanente hija de la sociedad enferma en la que nos hemos apalancado y que ataca con especial virulencia a las mujeres en la mediana edad.
Me ha gustado, aunque resulta un poco larga y repetitiva, porque en algunos pasajes (muy a mi pesar) me he sentido aludida y eso se debe, únicamente a la magnífica prosa de la autora que imprime un ritmo narrativo constante a una historia en la que "no pasa nada".
Recomendable, eso sí quédense con el titulo original Adult Onset y no se les ocurra buscar el secreto que se ha inventado el que tituló la novela en castellano, y que sin duda lo hizo sin leerla.

Sinopsis (Ed. Lumen)
Una novela intimista y profunda sobre la familia, la memoria, el amor, la necesidad del perdón y los nuevos modelos familiares.
Hay semanas que resumen una vida entera y nos cuentan de nosotros más de lo que querríamos saber. Un mal secreto arranca un lunes cualquiera, mientras Mary Rose MacKinnon está sentada en la mesa del desayuno de su casa, y acabará en domingo, pero en estos siete días el caos del día a día y los recuerdos de infancia se irán trenzando para dar la imagen de un mundo donde caben la comedia y el drama.
Bien mirado, Mary Rose algo de responsabilidad tiene en todo eso; es ella quien ha decidido dejar de lado su carrera para dedicarse a sus hijos, Maggie y Matthew, dos criaturas que tendrá que cuidar sola mientras su compañera Hilary está de viaje por trabajo. En general, todo parece dispuesto para lo mejor, pero hay detalles que duelen: ¿nadie se ha fijado en la abolladura de la nevera?, ¿cómo es posible que Maggie aparezca de repente con unas tijeras en la mano?, ¿dónde está el maldito mando del coche...?
La voz cansada y lejana de Hilary que llama por la noche no basta para recobrar el equilibrio y la presencia de sus padres, que invaden la casa con tiernas extravagancias, devuelven a Mary Rose a un momento del pasado, a una oscura enfermedad y un mal secreto que la familia decidió borrar de su historia.
Lunes, martes, miércoles... la vida transcurre y la espléndida prosa de Anne-Marie MacDonald cose los retales del presente y del pasado perdido con el talento de una maestra.
«Mirar la vida como si estuviera cortada a cachos es muy difícil, pero tiene una ventaja: no te hace falta saber cuánto pesa la mochila que llevas cargando en la espalda.»Ann-Marie Macdonald

Un mal secreto (fragmento)

Lunes

Sueños de un ama de casa cotidiana
En medio de nuestra vida mortal, Mary Rose MacKinnon está sentada junto a la alegre mesa de la cocina repasando el correo electrónico. Es lunes. Su hija de dos años se entretiene intentando empotrar un cochecito de muñecas contra el zócalo de la pared, así que tiene unos cuantos minutos libres.
«Tienes 99 solicitudes de amistad pendientes en Facebook.» Lo borra, se encoge de hombros al ver otra invitación para participar en un festival literario, repasa a toda prisa las noticias del colegio de su hijo de cinco años y se apunta como acompañante de la clase del niño para la visita al museo de los reptiles. Se salta con sentimiento de culpa todos los mensajes sin responder y los enlaces curiosos que le han enviado sus amigos (entre ellos, uno de su hermano en el que aparece una mujer gorda cuyo torso desnudo se parece a la cara de Homer Simpson), y está a punto de apagar el portátil cuando el ordenador pita a dúo con el horno y un correo electrónico que acaba de entrar llama su atención. Está destacado en un estridente color amarillo fosforito y contiene la siguiente advertencia: «Mail cree que este mensaje es correo no deseado». Lo observa con cautela. Teme que sea un virus u otro anuncio de Viagra. Es de un bromista (como diría su padre) que tiene la dirección damadelinfierno@sympatico.ca y el siguiente asunto:
Algunas cosas pejoran de verdad…
¿Será un boletín informativo de un curso estrambótico que le envía algún ama de casa loca? Muerde el anzuelo y clica en el mensaje.

INTRUSIÓN




Una nueva detective irrumpe en mi verano, llega desde Irlanda y la brigada de homicidios de la Policía Metropolitana de Dublin, Garda Siochána, Guardianes de la Paz de Irlanda. Tiene 32 años, conduce un Audi TT, su compañero es el joven Steve Moran, su único apoyo contra el acoso laboral que sufre en la comisaría. Vive en un adosado de una planta con fachada victoriana, muros gruesos y techos bajos. Antoinette Conway ha llegado para quedarse y en esta novela resuelve un caso de violencia contra la mujer, mientras se defiende del grupo de "machitos" que reina en la brigada de homicidios.
Me ha gustado¡¡¡¡

Sinopsis (Ed. AdN. Alianza de Novelas)
"La brigada de homicidios de Dublín dista mucho de ser lo que había soñado la detective Antoinette Conway. El único que parece alegrarse de su presencia es su compañero, Steve Moran. El resto de su trabajo es una acumulación de casos ingratos, novatadas hirientes y acoso laboral. Antoinette es una detective fiera y con la piel muy dura, pero está llegando a su límite. El nuevo caso que le asignan parece sencillo: otra pelea de novios que acaba mal. Aislinn Murray es rubia y guapa. Y ha aparecido tan impecablemente arreglada como muerta en medio de su salón propio de un catálogo de muebles, al lado de una mesa dispuesta para una cena romántica. Nada tiene todo esto de llamativo. Excepto que Antoinette está segura de haberla visto antes en alguna parte. Y porque, al final, su asesinato será bien poco de los de manual. Porque otros detectives intentarán presionar a la pareja protagonista para que arresten al novio de la víctima lo antes posible. Porque al fondo de la calle donde vive Antoinette, acecha una figura en la sombra. Y porque la amiga de la víctima parecía olerse que Aislinn estaba en peligro. Todo lo que van averiguando sobre ella la aleja cada vez más de la muñequita de papel cuché que aparentaba ser. Antoinette sabe que el acoso laboral la ha vuelto paranoica, pero no es capaz de saber hasta qué punto: ¿es este caso un paso más en la campaña para echarla de la brigada o fluyen corrientes más oscuras bajo su superficie reluciente?

Intrusión (fragmento)

PrólogoMi madre solía contarme historias sobre mi padre. En la primera que recuerdo, era un príncipe egipcio que quiso casarse con ella y quedarse en Irlanda para siempre, pero su familia lo obligó a volver a su país para desposar a una princesa árabe. Mi madre sabía contar historias. Anillos de amatistas en sus largos dedos, ellos dos bailando bajo luces parpadeantes, su olor a especias y pino. Y yo, tendida en cruz bajo la colcha, cubierta de sudor como si me hubieran mojado en algo —era invierno, pero el Ayuntamiento regulaba la calefacción para el bloque entero y las ventanas de las plantas altas no se abrían—, me guardé la historia lo más hondo que pude y allí la atesoré. Era muy pequeña. Aquello me mantuvo con la cabeza bien alta durante unos años, hasta que a los ocho se lo conté a Lisa, mi mejor amiga, que se partió el culo de risa. Una tarde meses después, cuando el escozor se hubo disipado, entré decidida en la cocina, me planté con los brazos en jarras ante mi madre y exigí la verdad. Ella ni se lo pensó: estrujó el bote de Fairy y me contó que mi padre era un estudiante de medicina de Arabia Saudí. Lo había conocido cuando ella estaba en la escuela de enfermería… y ahí siguieron todo tipo de detalles: las guardias interminables, las risas agotadas y ambos salvando a un chiquillo al que había atropellado un coche. Para cuando descubrió que yo estaba en camino, él ya había regresado a su país sin dejar ni una dirección. Y mi madre tuvo que abandonar los estudios de enfermería para criarme.